domingo, 4 de enero de 2026

La vida como práctica del Do.



Para un verdadero budoka no hay dentro y fuera de la práctica y tampoco hay una vida fuera del dojo, todo se convierte en práctica, el dojo es el mundo , la sociedad, el trabajo, la familia, el propio cuerpo.


Cuando el budoka se obsesiona con la idea de la pelea, el conflicto, la defensa personal, etc, acaba intensificando la dualidad del pensamiento, y desde mi punto de vista, ésta intensifica la posibilidad de sufrimiento y conflicto en la vida de uno.

Mi sensei, Endo Seishiro, en varias ocasiones expresó en sus clases en el extranjero( España y Rusia que yo conozca) que a veces se planteaba dejar de considerar Budo al aikido. Su explicación desde mi punto de vista es muy lógica y coherente.

El sensei explica que la idea que se tiene del Budo es tan estrecha tanto dentro como fuera de Japón, por parte de algunas personas, que el considerar Budo al aikido acababa provocando el moverse en un “universo muy pequeño”, y la idea que O sensei tenía sobre el aikido era inclusiva, universal.


Siguiendo esta reflexión de Endo sensei, no está de más recordar las palabras de O sensei, al decir:”Yo soy el universo.Mi universo es grande y el vuestro es pequeño.”

Voy a  continuar mi reflexión, hablando de cómo se siente en los tiempos actuales la práctica.


Para los practicantes de cualquier Budo, aunque a partir de ahora voy a hablar sólo de aikido donde tengo 30 años de experiencia, se hace difícil conseguir una práctica asidua en el dojo.

La vida, los deberes familiares y laborales etc, hacen que ya entrenar 3 horas a la semana se vuelva algo difícil, y no estoy entrando aquí, en la inhabilitación propia de una voluntad poco trabajada para sostener una rutina que no es trabajo o deber familiar, lo que aumentaría la dificultad de mantener una rutina continuada en el tiempo.

Al leer el final del manuscrito del agua, del libro de Los cinco anillos de Miyamoto Musashi:”Sen michi no keiko o tan to shi, man nicho no keiko o ten to su” que puede ser traducido como:” Mil días de entrenamiento para forjar, diez mil días de entrenamiento para pulir”, cualquier practicante actual puede entrar en  desaliento respecto a la evolución y mejora dentro de su aikido.

Pero creo, como ya empezaba este escrito, que el problema radica en el sentimiento de separatividad. El considerar separados el dojo de la vida cotidiana.


Al empezar a hacer aikido, cuando llevan lo estudiantes un tiempo, y sobreviene la primera de las crisis, si me han honrado con el honor de hablar conmigo en lugar de desaparecer directamente, me gusta decirles que esto del aikido va de convertirse en aikido, no de hacer aikido, y que eso hace que cualquier persona, tenga el nivel de práctica que tenga este aportando al aikido muchísimo, de hecho su propia vida.

Que esto no va de practicar de una forma, sino que va de convertir nuestra vida en práctica a través del aikido, y convertir las características propias, físicas y mentales, en herramientas del aiki, coloreadas con la individualidad propia de cada uno.

Los mil días de entrenamiento de los que habla el maestro Musashi, son los mil días o las miles de horas de vida.

Convertirse en aikido es convertir la vida en práctica. Es “encarnar” los principios del aiki: la no resistencia, la no violencia, la conexión, el tenkan, la distancia, el orden corporal, la escucha, la unión con la naturaleza,desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche.

Por supuesto no quiero que esto que estoy escribiendo se confunda con dejar de practicar en el dojo. No, es todo lo contrario.

En mis lecturas y estudio del zen, he escuchado en muchas ocasiones decir que el hecho de sentarse a meditar es ya nuestra naturaleza búdica expresándose. No hay que conseguir un objetivo, no hay “buenas o malas” meditaciones.

El maestro zen Shunryu Suzuki dice que:” todo es práctica, sentarse, respirar, trabajar, comer….”

La mente del zen y la mente del aikido son la misma, de hecho no hay mente del zen y mente de otra cosa….Pero lo que quiero expresar al decir esto, está tomando como referencia lo que dijo D.T.Suzuki al ver a O sensei practicando: “Esto es zen en movimiento”. 

También quiero hacer referencia a lo que Hakui Ekaku, maestro de zen japonés de la escuela Rinzai dijo: “Los que se sientan inmóviles como estacas, eso no es el verdadero zen.”También dijo:” En caminar, estar de pie, sentarse o acostarse, sólo sé el hombre (persona) verdadero sin rango.”

La paráfrasis moderna que se ha hecho de esta enseñanza y que resume perfectamente su pensamiento es :”La meditación en movimiento es mil veces mejor que la meditación en quietud.”


Con estas citas, sólo pretendo ilustrar y apoyar lo que había empezado a decir, de que el planteamiento no es entrenar en el dojo menos, sino todo lo contrario. 

Cuando uno empieza a convertirse en aikido, la práctica diaria, semanal, mensual, se vuelve parte de la rutina vital, y por tanto parte de “ la práctica de la vía “ en su sentido más “Do”, de la palabra vía. Igual que uno come, se lava, o duerme, la práctica del dojo es simplemente una de esas cosas. No se hace con un objetivo concreto, es una de las formas  en que se manifiesta “mi naturaleza búdica”( utilizando las palabras del zen).

Pero alguien se preguntará, sobre todo si lleva poco tiempo de práctica, o lee esto desde fuera del aikido,¿por qué? .¿Por qué practicar aikido?.

La verdad que no tengo respuesta a esto. No pienso que el aikido sea “ la verdad única “!( de hecho si pensara eso, sería un claro ejemplo de que no he entendido nada del mensaje de Ueshiba).


Cuando me piden que defina el aikido, y de hecho la definición está en mi web, lo defino( hoy día) como : un camino espiritual con una metodología marcial, que mejora todos los aspectos de la vida( salud, psicología,relaciones, defensa personal, vida laboral…).

Creo que la cultura humana tiene otros muchos caminos para : ”expresar la naturaleza búdica”. 


Por eso es importante probar.

Ver, probar, sentir, y si hay un movimiento interior, de sentimiento, sensaciones e ideas , que te “pegan- te enganchan” a la práctica, creo sinceramente que merece la pena integrarlo, a la “práctica” de la vida.

De manera que este escrito podría hablar de otros caminos sin duda. San Juan de la Cruz dijo:”la creación es rastro del paso de Dios”.

Yo creo que la verdad,Dios, la naturaleza búdica….está aflorando en todas las prácticas.

Pero si has visto el aikido y has sentido un movimiento de interés, o ya lo has probado, o llevas meses o años de práctica, eso que estás sintiendo, esa conexión nosotros lo llamamos musubi, o aiki.

Pero algo que aprendemos enseguida del musubi, o del aiki es que hay que fortalecerlo, cuidarlo, y la manera de cuidar es poner atención e intención.

Cuando O sensei hablaba de aiki, decía que otra forma de entenderlo, de leerlo, es como amor.

Pues bien, por experiencia sabemos, que el amor hay que nutrirlo, cuidarlo, abrirse a él.

En una charla que escuché de Dokushō Villalba ( maestro zen español, fundador del monasterio Luz serena), ésta decía que el amor era como una fuerza de gravedad que nos acercaba a las cosas o a las personas, etc.

Pues bien, si los que hacéis aikido sentisteis ese movimiento interior hacia la práctica del aikido, os invito a cuidar ese aiki que sentisteis y que sentís en la vida diaria. Os invito a cuidar el musubi con la práctica diaria de la propia vida y con la práctica del dojo, para que ese amor que sentisteis siga creciendo, o cuando menos se vuelva estable, sostenible y duradero, siendo así personas del Camino o del Do.

Luis 

sábado, 19 de abril de 2025

Resurrección




Mañana en el mundo cristiano celebramos la Resurrección de Jesús de Nazaret, es el único momento en que en la Semana Santa se celebra algo, el resto del tiempo se recuerda, se reflexiona, se “acompaña”.

He pensado que ésta pequeña reflexión puede, aunque sea mínimamente, inspirar el día de mañana, para vivirlo como un día de reflexión e incluso inspiración,por supuesto no es necesario creer en nada en concreto para eso.

No os asustéis no voy a dar una clase de religión, además no tengo el conocimiento suficiente.

Pero quiero llamar la atención sobre algo, que puede ser inspirador para la vida de cualquiera de vosotros, y es la diferencia entre "revivir" y "resucitar".

Jesús de Nazaret , cuidado que van espoiler( 😅) para los que están viendo la serie Chosen, devolvió a la vida a Lázaro. Lázaro murió y volvió a su vida mortal. Es decir, puede volver a morir, es la vida de siempre, sin duda algo tuvo que cambiar en su mente, pero todo continuó igual.Volvió a ser él, con sus pesares, sus alegrías, su día a día ,etc...

Jesús de Nazaret resucitó. 

Resucitar es diferente, es dejar atrás lo antiguo, es espiritualizar la carne, es vibrar más alto, es pasar a una existencia más luminosa, una realidad unificada con Dios, y por tanto totalmente inclusiva y cualitativamente deslocalizada y por tanto más libre . Incluso al cuerpo, se le llama un “cuerpo glorioso”, de hecho les costó trabajo a sus discípulos reconocerlo una vez que se les apareció y pasó momentos con ellos.

No es volver o repetir, es una nueva versión de uno, más conectada, mejorada y mas “ligera”(de hecho cuando se aparece a los discípulos en mitad de una cena, todo estaba cerrado, como si hubiera atravesado los muros)…y ligero, para mí , es soltar, el peso de lo que nos pesa, de nuestras certezas y obligaciones, miedos y anhelos, del yo pequeño y denso que “choca” con todo.

Y ojo, no olvidemos que esa versión nueva, aún conserva las heridas del proceso que nos llevó hasta ahí (el apóstol Tomás tuvo que meter el dedo en la llaga para creerle). A veces nos paramos mucho en que las heridas se cierren, y a lo mejor hay que dejarlas ahí como testimonio del triunfo sobre el sufrimiento, como testigos de la transformación, y seguir el proceso .

Ya dejo la religión( 😅 ).

Pero creo que podría ser inspiradora la idea de la Resurrección, yendo más allá de la idea religiosa y de sentido salvífico, a un camino de perfeccionamiento en el día a día, un Camino de morir a lo antiguo, de soltar al yo pequeño y buscar nuestra versión “resucitada” en vida, de buscar ese “yo soy el universo”de O sensei, o el, en apariencia mas sencillo, pero sin duda más inmenso, “ Yo soy” de Jesús el Nazareno.

Una versión más espiritualizada o consciente , conectada, luminosa, de perdón fácil y rápido(“el aikido es el arte marcial del perdón al enemigo” Nishio sensei), reflejo de la infinita inclusividad que significa el Uno, Dios, el Dharma, el Universo....

 Sin duda creo que el aikido puede ser un camino conectado a este “Camino” ,desde un lenguaje y una metodología marcial(“El espíritu marcial es vuestro núcleo; empleadlo para volveros científicos del espíritu “ O sensei). Es un trabajar nuestro cuerpo-mente para que se convierta en esa mejor versión de nosotros mismos, trascendiendo lo que nos limita, lo que nos hace pequeños y rígidos, buscando aquello, en nuestro ser y hacer, que nos expande, y hace más libres y conscientes de la conexión de todo.

Hace semanas acabó el Ramadán, otro elemento religioso, que pone a los que lo practican, en el camino de purificar el ego, el cuerpo-mente del mundo. Purificarse, “limpiarse”, sería como una ablución interna, sanándose del mundo de la opulencia y la materia y así sentirse más conectados a Dios.

Los ejemplos en las religiones son muchos.

O sensei daba una gran importancia al misogi (Purificación). Hacía misogi en las cataratas al más puro estilo del shugendo, y su forma de alimentarse y vivir era frugal . De hecho consideraba al aikido como misogi, como una oración con el cuerpo.

Èl hacía escapadas al bosque durante semanas sin comida ni bebida a que los Kami(espíritus) del bosque le enseñarán los “secretos marciales.”

Sin duda ayunaría, meditaría, rezaría, haría sus abluciones en las cascadas y fortalecería sus movimientos y técnicas con el entrenamiento diario.De alguna forma “moría “ al antiguo Ueshiba para volver renacido.

Miyamoto Musashi , que también pasó sus períodos en los bosques, aconsejaba :”Golpear el todo a través del uno”

”haz del corazón de la verdad tu Camino[...]Así, harás del Vacío el Camino, y verás el Camino cómo Vacío “.

Yo os invito a mi forma de vivir el Do, entendiendo que todo, es la manifestación del Uno y que todas las tradiciones y el universo entero son ese Uno “derramándose” del No-ser al ser o del Ser al existir, que es nuestro mundo. 

De manera que todo puede ser un camino de inspiración, todo puede convertirse en “El Camino”. Sólo hay que soltar el pequeño yo, lleno de prejuicios, miedos, y razones, y como un niño, dejarse enseñar y sorprender por todo, habitando la mente “no-se” (de la que hablaba Seung Sahn)para estar abierto al Camino, o ”Negarse a uno mismo” como decía el Galileo como requisito de seguimiento, o “hacer del Vacío el Camino”,como decía Musashi, o el “Conocerse a uno mismo es olvidarse de uno mismo” que decía Dogen, o lo que Endo sensei expresa: “Quiero conocer un mundo de relajación y libertad a través de mushin(no-mente)”.

Ya San Ignacio de Loyola hablaba de sentir a Dios en todas las cosas, o el budismo nos habla de la naturaleza esencial o búdica de todo en el universo.

El Advaita nos transmite la Consciencia como única realidad no-dual en el universo o en el Shinto la naturaleza está llena de espíritus o dioses (kami)que son la manifestación de lo divino....

En la misma línea O sensei nos encomiaba a tomar como maestros al propio río o a las montañas, ya me habéis oído citarlo en clase, cuando decía que:”el aikido es el camino del eco de la montaña”....

Para mí, y espero que poco a poco para vosotros como mis estudiantes y alumnos, el camino del Aiki es el universo entero. Sólo cambiando la mirada desde los ojos de la mente, a una mirada desde el corazón, podremos ver en todo a nosotros mismos, a nuestros maestros, y todo, incluso el sufrimiento, se podrá convertir en enseñanza e incluso en bendición.

Y es por esa forma de mirar, que en el aikido , podemos llegar a ver el conflicto como conexión y cómo una oportunidad de “invocar” la unidad,con el compañero y con todo, convirtiendo el encuentro Aiki en una oración lanzada al universo:”Las técnicas marciales son en cierto sentido, una forma de oración. Al nivel más elevado, la oración debe ser un arte marcial, invencible e irresistible”

O sensei.

Siento el texto tan largo, y agradezco a los que leísteis hasta aquí, gracias por acompañarme. Un abrazo a todos y que tengáis mañana un feliz día de Resurrección.





 

lunes, 18 de noviembre de 2024

Alguna de mis ideas sobre extender el ki


La extensión del ki la suelo definir como "mantener la gravedad".

Esta acción se produce desde el cuerpo hacia la mano,siendo un punto fundamental el vientre y el hombro,que son los que principalmente reciben la atención de la acción. Desde mi punto de vista ,toda la práctica del aikido debería ser desde el “cuerpo hacia la mano”.
Mover los brazos relajados,en "gravedad",y al tomar contacto con la acción  del compañero, mantener la posición  del brazo que está  en contacto con el compañero,recibiendo su ki.
Para esto,es necesario que el cuerpo esté ordenado y recto,y que el codo y el hombro "mantengan su gravedad".
Hacer esto también requiere de una colocación en el espacio correcta para que la extensión del ki surta efecto.
"Lo que está abajo nunca sube".
De ésta manera explico la acción de la extensión del ki para que sea efectiva en el proceso de las técnicas, pero no es del todo cierto. 
Si el ki que viene de uke es muy intenso,es decir,debo discernir si la intensidad del ki es mayor que el efecto generado por mi propia extensión que es un reflejo de mi centro(ese espacio que puedo mantener sin luchar ni resistir),entonces si es muy fuerte respecto a mi centro, debemos liberar el ki de uke, levantando  el punto de contacto para provocar esa liberación. 
Pero es cierto que la mayor parte de las veces no es necesario,y con pequeños ajustes del espacio,la afirmación: "lo que sube no baja", puede mantenerse casi siempre.
Luis


 


domingo, 17 de noviembre de 2024

El estado de luna


 En mis explicaciones de los últimos años insisto en una idea que es la de “realizar la acción sobre nosotros mismos” no al otro(uke). Centrarnos en nuestras sensaciones corporales para desbloquear, liberar, dirigir las presiones o bloqueos que estamos sintiendo en los puntos de contacto físicos y “espaciales”(relación). Incluso en algunas ocasiones lo he comparado con la relación que tenemos ante un lesión y cómo vamos escuchando a “la maestra lesión “ para ir modificando y adaptando nuestros movimientos a movimientos más sostenibles.

Convertimos la experiencia con el “otro” en una experiencia “íntima “ “ en mí mismo” . Ya que ese “mí mismo”, o en palabras de Rupert Spira , ese “Yo soy”, incluye al “otro” , incluye todo.

Por eso en este proceso, nos desvinculamos de la necesidad de hacer, de hacerle cosas al “otro” y me centro en hacérmelas a mí, que en definitiva es una forma de centrarse en el“ser” más que en el “hacer”.

El punto de vista del encuentro marcial y de la propia vida va cambiando completamente.

La visión de la acción comenzará con la comprensión, con el discernimiento del “ser compartido”, y de ahí nos aproximaremos al conflicto, pudiendo asumir límites y decisiones más responsables y equilibradas, menos reactivas y más compasivas.

Utilizando la analogía de Rupert Spira, en el dibujo del paisaje nocturno, la luna es el espacio que deja ver el folio blanco, y es en el folio blanco donde todo el paisaje está “apareciendo”.Ese punto blanco(luna) es el “yo soy”, nuestro portal al “folio blanco” donde todo aparece.Hacer un ejercicio de vuelta a “casa” en cada práctica, habitar lo posible de forma consciente en “la luna” abrirá sin duda soluciones sutiles, profundas, del proceso que se está desarrollando.

Luis

martes, 5 de noviembre de 2024

Mente zen y esgrima

 “Yagyu Tajima no kami Munenori (1571-1646), uno de los más grandes maestros en la historia del arte de la esgrima, instruyó a Tokugawa lyemitsu

(1604-1651), el tercer Shogun del régimen Tokugawa. Tajima no kami estudió zen con Takuan (1573-1645) e incorporó mucho de la enseñanza zen a su tratado sobre esgrima. Dice que la mente que es no-mente es el último estado en el arte de la espada. El estado de «no-mente» (mushin) es lo mismo que «la mente cotidiana» (hei-jo-shin), y cuando esto se alcanza todo va bien. Al comienzo, en el manejo de la espada, uno naturalmente se esfuerza en hacerlo lo mejor posible, como en el aprendizaje de cualquier otro arte. La técnica se debe dominar. Pero tan pronto como la mente se fija en algo, por ejemplo si el discípulo desea hacerlo bien, mostrar su destreza, asombrar a los otros, o si está demasiado ansioso por dominar su arte, puede estar seguro de que cometerá más errores de los realmente necesarios.

¿Por qué? Porque su autoconciencia o ego-conciencia está presente de forma demasiado visible en todo el campo de su atención, lo que dificulta el libre desarrollo de cualquier destreza que haya adquirido o pueda adquirir. Debe liberarse de su yo impositivo, de su conciencia-ego y aplicarse a la acción como si nada de particular estuviera ocurriendo en ese momento. Cuando las cosas se realizan en un estado de «no-mente» (mushin) o «no-pensamiento» (munen), lo que significa ausencia de todas las formas de yo o conciencia-ego, el que actúa está perfectamente libre de inhibiciones y siente que nada interfiere su línea de conducta. Si está disparando, simplemente saca su arco, coloca la flecha, tensa la cuerda, fija su mirada en la diana y, cuando considera que el ajuste está hecho, suelta la flecha. No tiene sensación de hacer nada especificamente bueno o malo, importante o trivial; es como si oyera un sonido, da la vuelta y encuentra un pájaro en el patio. Ésta es la «mente de cada día› (heijo-shin). Se exhorta al esgrimista a mantenerse en este estado mental incluso cuando está comprometido en un combate a vida o muerte. Olvida la gravedad de la situación. No piensa que está en una situación de vida o muerte. La suya es una «mente inmutable› (fudo-shin). El fudo-shin es como la luna reflejada en la corriente. Las aguas están en movimiento todo el tiempo, pero la luna conserva su serenidad. La mente se mueve en respuesta a las diez mil situaciones pero permanece siempre idéntica a sí misma. El arte culmina aquí. Toda la estructura del intelecto se ha aquietado y ningún artificio encuentra lugar para manifestarse.”

D.T.Suzuki


jueves, 15 de agosto de 2024

Mente de prioridad o mente sustitutiva=menos vida


Debemos trascender lo que llamo la mente de la prioridad,también  la denomino la "mente sustitutiva".
Este tipo de mente ,o mejor dicho el contenido de este tipo de mente es algo heredado de nuestros padres,nuestra cultura,etc.Esto desde luego no significa  que sea malo,pero sí es tremendamente limitante.
No nos paramos a pensar que la mente que prioriza,es una mente que lo que hace es "dejar fuera de nuestra atención cosas".Valoramos cómo positivo,incluso moralmente hablando, cosas y eso hace que otras tengo menos valoración  y las apartamos.Esto es una mente realmente rígida, que reduce muchísimo  el mundo,pero es socialmente aceptada e incluso demandada,de hecho es una autolimitación que aceptamos ya que nos permite ser más laxos en nuestra atención,nos reduce como vida.
Muchas veces he oído, a lo largo de mis 21 años  de sensei,alumnos que abandonaban la práctica  porque su familia,sus estudios,su trabajo,su proyecto de pareja etc de alguna manera demandaban que el aikido fuera abandonado.Realmente no es así  por supuesto, pero es el camino más fácil, y me atrevería  a decir que no es una auténtica  solución  a esa demanda.
Esto es porque preferimos reducir nuestra capacidad de atención, nuestra capacidad de vivir ,para vivir bajo una situación más manejable,ya que afrontar una mente y una vida que puede desarrollarse más ampliamente requeriría  de un "soltar" ,de un "suavizar" nuestra forma de afrontar las relaciones y experiencias vitales pudiendo hacer así  más fértil nuestra experiencia de vida.
Pero un exceso de rigidez ,un exceso de "importancia" , de peso en todo lo que afrontamos ,nos lleva a la mente sustitutiva o de prioridades .
No hace mucho un estudiante del dojo decía  que dejaba el aikido porque notaba que su familia le necesitaba más. Mi pensamiento más  interno ( que por supuesto no exterioricé)fue decirle,pues dedícale  ese tiempo y dale más calidad al tiempo que tu familia necesita.Pero la relación que eso tiene, en sentido negativo, con practicar dos veces en semana aikido no termino de verla realmente.
Pero esto es algo que pasa en la práctica  diaria en el dojo.
"Priorizamos" (la mayor parte de las veces inconscientemente)que la técnica  salga,y en ese tipo de mente no tiene cabida la mente serena,el cuerpo ordenado,el timing correcto,y un largo etc de elementos que sacrificamos muchas veces porque consciente o inconscientemente la prioridad es que salga.
Esto por supuesto es extrapolable  a todo.
"Por mis hijos dejo esto..."
"Si voy a .....dejo de hacer esto otro..."
"Ahora es tiempo de esto y entonces dejo aquello..."
Este pensamiento sustitutivo por supuesto está  lleno de la lógica  de nuestra sociedad,de una sociedad construida sobre la funcionalidad de las cosas,y sobre una "moral-ideología" de lo que es lo correcto,y de lo "importante que son las cosas importantes".
Invito a una reflexión  en torno a esto.He puesto el ejemplo del aikido ya que éste  es un foro del aikido pero es extrapolable a todo.
Sabéis  algunos que tengo pensamientos muy similares a las lesiones etc..
Jorge sensei está siendo un ejemplo en este campo, y por supuesto Serafín lo ha sido en grado máximo después de sufrir un ictus y al cuarto mes estar entrenando de nuevo.
Jorge sensei tiene una lesión de talón que le imposibilita la práctica. Cada semana se levanta de su siesta, ya que empieza a trabajar sobre las 3 -4 de la mañana y viene a ver mis clases.Siguiendo una lógica normal de nuestra sociedad, no tendría porque hacerlo. No va a ser "sancionado" por no venir, sinceramente, aunque él dirá lo contrario jeje, no creo que aprenda mucho más de lo que ya sabe con su 5 dan, pero estoy convencido que es consciente del bien que el aikido, las enseñanzas, sus compañeros , el dojo, hacen en su calidad de vida.
El otro día, comiendo con vuestro sempai Serafin, me volvía a verbalizar que el aikido le salvó la vida, y que tiene dias que le cuesta la vida venir, pero sin duda su voluntad, que nace de su ser mas interno , le hace seguir y seguir.Que fácil sería para él llegar a unas conclusiones de mente sustitutiva, que nadie le echaría en cara:" después del ictus, me resulta más difícil la práctica, además llevo 20 años o más haciendo aikido, ya puedo dejarlo, he conseguido todos los objetivos de grado y de experiencias".
o Jorge sensei:" Hasta que se me cure el pie voy a descansar más porque mi trabajo es muy exigente."
Este tipo de decisiones , que estos Musubis de pro no toman, es porque no se dejan llevar por la mente de las prioridades o sustitutiva, que nuestra sociedad tanto nos promueve.
¿Podemos soltar un poco la mente de la prioridad, la tensión  autogenerada por lo de debe de ser,y ser capaces de amplificar,intensificar nuestro "campo vivencial"  a través de soltar ,de ser más suave ,sobre todo en todas aquellas cosas(heredadas)que consideramos que son merecedoras de nuestra "atención  más intensa"?
¿Podemos al soltar,ser capaces de regalar nuestra atención  y presencia a todo lo que aparece en nuestro " campo vivencial"?.
Por supuesto ,no quiero que se confunda esto que escribo con una idea de ¡hacer muchas cosas!,de hecho eso se haría sin soltar la mente sustitutiva,llevándonos a una fricción vital más intensa,llevándonos  a una idea de que si no hago muchas cosas estoy perdiendo la vida, y esto es profundamente insostenible a nivel de salud fisico-mental...De hecho no me cabe duda de que lo que estoy llamando la mente de las prioridades es el origen del sentimiento de carencia, que nos lleva a intentar hacer más y más cosas.Pero a donde quiero llegar no es a hacer y hacer más, sino a ser más en cada momentos, a realmente "estar aquí y ahora en todo nuestro campo vivencial".
No es hacer un listado de cosas que hacer,más y más, sino soltar nuestra mente,y ser capaz de ser suave con nosotros mismos, para abordar la vida como "gran prioridad",sin partes,siendo capaz de,al suavizar la idea de "como hay que hacer las cosas" o "como deben ser las cosas",poder vivir de una forma más "expandida" "presente"poniendo atención a cada cosa y situación que van apareciendo  en la corriente de nuestro ser,sin tener que clasificar,evaluar,someter a juicio.
La realidad es que cuando esto se consigue,surge una "no necesidad de hacer cosas",es decir se hace sin apego,por lo que se convierten en no-acciones.Al quitar el apego de los pensamientos y acciones, estos se convierten en no-pensamientos y en no- acciones.
Este  planteamiento quita mucha presión vital,moral y de todo tipo.Y permite estar siempre presente,en lo que uno está  haciendo.Tomando decisiones desde la presencia y la atención  de ese instante,y no desde las "prioridades " del deber.
Llevándolo al nivel de la práctica, es la actitud mental que hace que la resolución final en forma de  técnica "se haga",y que la acción  se convierta en no-acción,porque carece de apego,y que acaba siendo producto de una mente "suelta" atenta a cada cosa,a cada instante.
Para terminar,se que este escrito puede generar fricción  interna,y espero que sea así,  y de hecho la voy a potenciar. Priorizar,por supuesto es dar una importancia mayor a lo que consideramos que es más importante. Pero dicho de otra manera, es quitarle importancia a todo lo demás...suena más feo así  ¿verdad?.
Le quito importancia a cosas, personas o experiencias  que me hacen feliz,me serenan,me equilibran,me dan salud y ganas de vivir,por hacer lo que me dicen (me digo)que es correcto,que normalmente es ser bien productivo socialmente, laboralmente, familiarmente,cumplir la hoja de ruta que me propuse....Hay que ser un buen padre-madre(de acuerdo a los esquemas heredados por supuesto)y eso necesita de que yo "me reduzca", a veces desaparezca, porque en el mundo de las prioridades no me han enseñado a dar mucho sin perderme, no me han educado en la gran capacidad de una mente libre y no apegada, o haciéndolo  menos concreto, priorizo lo que tiene una función  clara hacia resultados de índole material o social-cultural-religioso-ideológico,por supuesto nuestro ego(artefacto cultural vivo) nos convencerá de actuar así  sin duda.
La Vida es importante,por igual,y tenemos la capacidad de vivirla así sin duda.Podemos ser grandes trabajadores y magníficos padres,amigos etc sin tener que "sacrificarnos","reducirnos"...elegir.
En la madre naturaleza tenemos una gran maestra de todo esto.Es el principal "libro sapiencial" que tenemos para gestionar los procesos de vida.
Si el sol priorizara  a quien llega su luz y calor,o el agua priorizara a quien hidrata o no,o los alimentos que recibimos priorizaran y una veces nutrieran y otras no, tendríamos  sin duda como humanos un serio problema,y la existencia no sería posible tal como la vivimos.
Para terminar,quiero volver a la práctica. 
Como dijo el otro día mi alumno Alberto:"no venimos a hacerlo bien,venimos a hacer aikido".
Me parece llena de sabiduría  esta frase.
La base de nuestra práctica es ser suaves,pero como siempre os digo es "ser suave conmigo mismo".Es la única forma de poder estar presente en todo momento,en cada acción y transformar el conflicto en conexión . Desde que entro al dojo,me visto,saludo,hago técnicas, etc...Al "soltar" la mente rígida y controladora de las expectativas, del deber hacer, la mente sustitutiva....nos convertimos en Aikido, en el Do, en el Tao.No hay cosas más importantes que otras,no hay cosas "bien o mal hechas", hay ser,vida, y podemos vivirla plenamente en el instante.
Espero que os lleve a reflexionar,inspire o en el peor de los casos ,no le hagáis  mucho caso a lo escrito hasta aquí,son sólo  palabras.

Seguimos viéndonos en el camino.

Luis


 

miércoles, 10 de julio de 2024

Zhuan Zi



"Aquel que tiene una noble conducta sin tallar el propio ánimo, y se perfecciona moralmente sin usar de la benevolencia y la justicia, y pone orden en el mundo sin buscar mérito y fama, y vive en la holganza sin andar por ríos y mares, y alcanza la longevidad sin haberse ejercitado en guiar y conducir el aire vital, una persona así nada hay que no haya dejado ni nada que no posea. Gozando de infinita calma, reúne en su persona la multitud de perfecciones. He ahí el Tao del Cielo y de la Tierra, y la Virtud del sabio.Por eso se dice que la calma, el silencio, el vacío y el no actuar, son el origen del Cielo y de la Tierra, y la esencia del Tao y su Virtud.Y de ahí que el sabio mantenga su mente sosegada, y así le es dado permanecer en paz;permaneciendo en paz alcanza la calma, y entonces, en paz y en calma, no hay cuidado o mal que le sobrevenga, ni influencia maléfica que le acometa. De este modo, entero, conservará su virtud y su espíritu no sufrirá menoscabo.Por eso se dice que la vida del sabio es proceder conforme al Cielo, y su muerte confundirse con los seres. Cuando en reposo, su virtud es una con el Yin; cuando se mueve, sus ondas se unen al Yang. No hace por ser feliz, ni tampoco se procura la desgracia. Sólo responde cuando le incitan, sólo se mueve cuando le fuerzan; sólo se levanta cuando no puede menos. Rechaza la inteligencia, y las artes y engaños, y sigue en todo la ley del Cielo.Por eso se dice que el Cielo no le envía calamidades, que las cosas no le estorban, ni los hombre le reprueban, ni los démones le castigan. No ha menester de cavilar, ni imagina tampoco trazas. Es luz, pero no ilumina; y fiel, aunque nada haya prometido. Duerme sin soñar, y despierto no tiene cuitas. Su vida es flotar, su muerte, descanso. Puro es su espíritu, y su alma infatigable. En la calma de la Vacuidad se hace uno con la Virtud del Cielo.Por eso se dice: "Penas y alegrías, te has apartado de la Virtud;contento y enojo, has faltado al Tao; amor y odio, tu mente se ha perdido".De ahí que una mente sin penas ni alegrías, es la suprema virtud; permanecer concentrado en la propia unidad sin mudanza alguna, la suprema quietud; no resistir a nada, la suprema Vacuidad; no tener trato con las cosas exteriores, el supremo desasimiento; no oponerse a nada, la suprema pureza.Por eso se dice: "Cuando fatigas tu cuerpo y no descansas, desfalleces; cuando usas de tu espíritu y no cesas, lo agotas". La naturaleza del agua, la hace límpida y clara cuando no está mezclada, y lisa su superficie cuando no se agita; y pierde también su limpidez cuando se estanca: imagen de la virtud del Cielo. Por eso se dice: "Permanecer puro, sin mezclarse; concentrado en la serena unidad, sin sufrir mudanza; desapegado de las cosas externas, sin actuar; moverse conforme al orden natural: he ahí el arte de alimentar el espíritu". Es como el que posee una de esas celebradas espadas de Wu y de Yue, que las guarda en la vaina y no osa usarlas a la ligera, por cuanto las tiene por lo más preciado. Pues bien, el espíritu se extiende y fluye por las cuatro direcciones, y no hay parte que no alcance, que por arriba llega al Cielo y por abajo envuelve la Tierra; transforma y alimenta a los seres todos, siendo invisible su forma; y en su operar es semejante al Cielo y a la Tierra.
Para conservar la pureza y la simplicidad originales, sólo ha menester guardar tu espíritu; si lo guardas y no lo pierdes, te harás uno con el espíritu; y penetrando la esencia de la pura unidad, te identificarás con la razón del Cielo. Hay un proverbio que dice: "El hombre del vulgo estima las riquezas, el honesto letrado estima el buen nombre, el sabio ensalza los nobles ideales, para el gran sabio lo más precioso es el espíritu". Y así, dícese simple a lo que no está mezclado, y puro a lo que no menoscaba el espíritu. A quien es capaz de comprender la simplicidad y la pureza llaman "hombre verdadero".

Zhuang zi


 

viernes, 31 de mayo de 2024

La esencia es conexión.


 Ayer tuve la oportunidad de ver a los políticos de mi país debatiendo en el parlamento durante unos minutos. Las palabras y la gestualidad,las ausencias, me pareció que todo destilaba bastante desprecio e incluso odio.También soy observador de las opiniones de la gente en las calles, estoy observando desde hace algún tiempo, pero especialmente intensificado en los últimos años, el surgimiento de un pensamiento intransigente, que veo que ralla el odio, y te advierto antes de mirar la "paja en el ojo ajeno",este pensamiento  intransigente es de todos los "colores".
Hemos vuelto a perder la conciencia, si es que alguna vez la tuvimos, de lo autodestructivo que es nutrir el sentimiento de separitividad, origen de todo sufrimiento. Las personas tienen cada vez más claras sus ideas respecto a las de los que piensan distinto.Tienen tan claro que sustentan la verdad, que el que piensa diferente, no sólo está años luz de nosotros, sino que directamente es el enemigo, enemigo en el sentido más duro, que es a través de la negación del otro y de sus ideas, ya que son malas, equivocadas, negativas,en definitiva no tiene derecho a existir.
Asistimos a un momento de especial intensidad, donde el odio va agrandándose poco a poco, intensificado por un profundo sentimiento “ de tener razón “.Que peligrosa es la "mente que sabe", "que tiene razón ".

El único camino que veo, es recuperar el sentimiento y el pensamiento del "ser compartido", de interconexión de todo.De entender que el conflicto, la separación y oposición de ideas, son sólo un producto superficial, cultural, heredado, y que si bien es algo lícito, si nos centramos en la naturaleza de la realidad, podremos ver que en el propio conflicto y desacuerdo tenemos una oportunidad de conexión, de relación, de reconocimiento de esa “parte” que soy incapaz de ver.

¿ Habitas ese lugar donde tú tienes razón y el de “ enfrente” no?.Aún más, ¿habitas ese lugar donde el otro está totalmente equivocado y de hecho lo consideras “malo”?

Mi propuesta es que intentes vencerte en cada momento que sientas esto.No te pido que estés de acuerdo con todo, no es posible e incluso sería algo muy aburrido, pero sí me atrevo a pedir que cuando algo no nos guste, nos genere reactividad, enfado, que por un segundo comprobemos de dónde viene ese sentimiento, que miremos bien dentro,y observemos si nos pertenece o es heredado, ¿es un “ artefacto cultural”?.
Reflexiona por un instante qué es lo que realmente te separa de la otra persona.¿ Una cultura, educación, una época, experiencias distintas podrían haber hecho qué pensaras así?.Reflexiona también, ¿no serás producto también de una profunda resistencia al cambio?.

Esto no va a hacer que cambies de opinión, o a veces sí, porque la opinión perderá importancia, densidad, “verdad”, pero lo que seguro ocurrirá es que te verás en el otro, una posible versión de tí que no fue pero pudo ser, y esto te pondrá en contacto con que lo que nos une, el Ser, es mucho más que lo que separa, que todos, compartimos un mismo “ nombre” : Yo soy. 

A partir de ahí, a partir del sentimiento de interconexión y de “ser compartido”, el odio, la reactividad, la agresividad, el forzar…..irán disolviéndose, las posibilidades creativas, conciliadoras, de conexión (musubi) de pacto, empezarán a ser norma, de hecho se manifestarán  como lo “natural”. Concederle “carta de existencia” a lo contrario a mí, hará posible convertir el enfrentamiento, el conflicto, el desencuentro en una posibilidad creativa a través de la conexión, que en esencia nos vincula. Convertir el conflicto en otra forma de conexión posibilitará la creación de algo nuevo que nos moverá  a un futuro común. 

Para esto es necesario liberarse de la esclavitud de lo heredado, de lo aprendido,y ser capaz de sentir-nos, y observar-nos sin lo “añadido” ,descubriendo al “otro” en nuestro interior.Esto puede 
permitirnos, en un entorno profundamente enfrentado y dividido, “invertir” en lo que conecta, en lo que une, en lugar de seguir ahondando en sentimientos de separación.
Para mí ,ésta es la propuesta Aiki. Es el trabajo que como aikidokas debemos completar a cada momento de práctica, y sobre todo en la práctica más larga, que es, la que ocurre fuera del tatami. No olvidemos que O sensei definía el aikido como :”Heiwa no Budo”, es decir un Budo de la Paz.

Pero ¿estamos dispuestos a esto? o no es posible ¿porque en definitiva sólo hay una verdad y es la tuya y la de los tuyos?.

Me encomiendo a la frase de O sensei: Masakatsu Agatsu Katsuhayabi ( la verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo aquí y ahora).


Luis.




sábado, 21 de octubre de 2023

El Aikido es un camino espiritual con una metodología marcial.



Yo defino el Aikido como un camino espiritual (esto son palabras de O sensei) con una metodología marcial.

Es un budo japonés que se desarrolla a partir de una idea, la idea del Uno, de que todo parte del Uno, y que ese Uno se manifiesta en la infinidad de formas del universo, y nosotros somos  una manifestación de ese Uno.

Este tipo de planteamiento es común a distintos caminos espirituales, de alguna manera yo diría que está presente, de diferentes maneras en todos los que conozco.

A partir de aquí se desarrolla una práctica marcial, y vital, que descarta una idea moralista, en primera instancia, de lo que es correcto e incorrecto, o bueno y malo en sentido absoluto.

Lo correcto o incorrecto no viene en función de principios absolutos de bondad y maldad. La ética de nuestro camino se desarrolla, desde mi punto de vista desde otro lugar, es desde el lugar del conocimiento, del “despertar” a la esencia de la realidad.

De ahí que determinadas formas de actuar, determinadas formas de afrontar situaciones por ejemplo conflictos, sean de acuerdo a una “lógica “ esencialista, de conocimiento de la Unidad de todo , y por tanto de la interconexión de las “10.000” manifestaciones del universo. El juicio “ moralista” quedaría a un lado, frente a lo que podríamos llamar una coherencia en la acción, marcada por el saber o creer profundo en la esencia unificada de las cosas.

El sentir, saber o creer que todo es el Uno manifestándose, induce a una ética y por supuesto podríamos incluso llegar a decir una moral de acción y pensamiento, donde la inversión de nuestra energía irá en la dirección de la unión o la conexión. El sentimiento de separatividad, acaba induciendo al enfrentamiento, a la “moralina” de bandos, donde aparece lo correcto y lo incorrecto, mi verdad y tu verdad (excluyentes por supuesto)y por lo tanto a la aparición del enemigo.

Actuar desde el sentimiento de unidad, inducirá toda una serie de actuaciones y “formas” , pensamientos y reflexiones, donde se enfatice la conexión inherente de la realidad.

Llevándolo al marco del encuentro marcial, o incluso del conflicto, nos situaremos en un lugar de desarrollo de las herramientas físicas, psiquicas y del aiki que potencien la esencia de la realidad que es el Uno o la interconexión profunda de todo, que acabará manifestándose en un lenguaje marcial y vital tendente a la ausencia de violencia o imposición, a la paz o también a la armonía, que consideramos, sentimos, creemos , que es la esencia de todo, y por lo tanto, actuar así es estar en consonancia, en armonía con la “Naturaleza”, con el propio “Universo” y sus leyes. Más allá de una moral de buenos y malos, se trataría de un despertar al funcionamiento profundo de la naturaleza de las cosas.

Pero por supuesto, en una situación de conflicto, esto no quiere decir que esto sea infalible,  ni siquiera lo más efectivo a corto plazo. Aunque seas vegetariano si te encuentras con un tigre hambriento te comerá, decía Bruce Lee. 

Pero lo que está también claro, y la vida es ejemplo de ello, es que el camino de la violencia y el sometimiento o la victoria, tampoco es muy efectivo en la resolución de conflictos, entre otras cosas porque según este sentir o creencia o conocimiento de la Unidad, es una acción que va en contra del fluir de la Naturaleza, generando mucho sufrimiento.

Pero por supuesto también podríamos decir hasta cierto punto, que la propia violencia y actos violentos son parte de esa naturaleza. Éste es un argumento muy utilizado por los que temen la paz y prefieren el lenguaje del conflicto,y eso sin ninguna duda tiene lógica. La “ Naturaleza “ en última instancia, por supuesto incluye estas energías dentro de su propio “respirar”. Pero la cuestión es, ¿cómo queremos vivir esta existencia que representamos los humanos?, si desde el seguir “la marea”,  la corriente del existir (wu wei) o ir contra-corriente, generando esto un “ esfuerzo” extra,una “ lucha” constante,que vendría definida por lo que llamamos “el sufrimiento”.

Tenemos un ejemplo en cómo , las sociedades humanas, se relacionan con la naturaleza, en como determinadas sociedades humanas han entendido y entienden la naturaleza. Se entiende la relación con la naturaleza como una relación de conquista, de control, incluso de lucha, y de explotación , y hay otras tradiciones que se han relacionado con ella de una forma más integrada, cooperativa, sostenible, a través de la aceptación y la adaptación. ¿Cómo queremos nosotros afrontar la vida.? ¿ y el propio conflicto como parte de ella? ¿ qué estoy dispuesto a sacrificar en el corto plazo?

Para mi el Aikido es un camino de desarrollo humano.De desarrollo de las capacidades necesarias para volvernos parte de estas “Leyes” de funcionamiento del Universo, pero llevándolas al plano más humano, a nuestro cuerpo, y al encuentro marcial(reflejo del carácter  social humano)entre dos personas. Encarnar lo mas posible ese principio de “no resistencia” que O sensei refería como fundamento del aikido, y por supuesto desarrollar la valentía de saber que no siempre va a funcionar, y de que por supuesto, las tendencias de la cultura humana, van a aparecer constantemente para intentar convencernos de la separatividad, y de lo útil y rápido que es usar herramientas de conflicto, de lucha, y de la importancia de ser depositarios de la razón frente a las ideas equivocadas de los demás.

Es por todo esto que creo, mi sensei, cita a menudo el Tao te king y cita también otros textos de maestros zen y por supuesto a O sensei, para enmarcar e inspirar sus acciones y movimientos en el aikido. No son sólo ideas filosóficas, las utiliza como principios de acción.Es fácil usar citas filosóficas y después no intentar “encarnarlas”, con el estudio y la disciplina que eso conlleva. Siempre lo que creemos fácil (que es lo que la cultura de la separatividad lleva milenios diciendo) es la acción desde la separatividad:dolor, sumisión, victoria…Pero cuando cambias la forma de mirar, de repente, descubres que lo fácil, lo permanente, lo mas “orgánico “ es la acción desde la unidad, desde la aceptación y la no resistencia.

En este camino todos los maestros, con unas palabras o con otras nos recomiendan el uso del “vacío “ , la serenidad, la suavidad, la fluidez, como compañeros de viaje. 

Son miles de años de creencia en la separatividad y de actuar de acuerdo a esta creencia, los que ahora poco a poco tenemos que revocar , o mejor dicho,” enterrar”en capas de acciones y registros de unidad y conexión, de paz y empatía, de solidaridad y aceptación , de vacuidad y no resistencia, para que poco a poco vayan calando en nuestra psique y en la colectiva, en nuestro cuerpo y en la sociedad humana. Creo además, que al hacerlo con un lenguaje marcial, en el entorno del budo, convierte la práctica en un mantra, en una oración “marcial” por la Unidad y la paz.

Muchas personas especiales han dado ejemplo de esto en la historia de la humanidad, y siguen dándolo. 

Para mí Morihei Ueshiba es una de esas personas. Él , en el ámbito de lo marcial, creo que cambió el significado a los conceptos, en función de este sentir de la interconexión de todo, del origen Unificado de toda la “familia” de la creación.

Ahora, nosotros podemos hacernos depositarios de este camino, que es acción, practicándolo a diario, permitiendo que despierte en nosotros (física y mentalmente)esta idea, volviéndonos así , faros guía hacia el sentimiento de unidad y por tanto hacia la paz.

Luis Mochón 


lunes, 18 de septiembre de 2023

Inspirado en :"Yo soy el universo "(Morihei Ueshiba)

 "La mente indivual o finita(que es una función de la conciencia universal para generar la creación) da origen a la multiplicidad de la existencia.

La mente finita, excepto alguna excepción,acaba desarrollando un sentimiento fuerte de separatividad, que lleva al sufrimiento,al conflicto. Pero este sentimiento es un ilusión.

Está provocado por la fuerte identificación(apego)con el cuerpo-mente, como ser separado e independiente,en lugar de verlo como una función de la Conciencia universal, única realidad existente. 

A través del silencio mental, que dirige la atención hacia el ser,  generamos actitudes, que se materializan en un trabajo consciente de identificación y potenciación de los elementos de conexión que existen entre todas las cosas y seres(lo que se llama la interdependencia de todo, que es la manifestación de la esencia "Una" en el mundo de la diversidad aparente),y podemos, poco a poco, mermar a la mente limitada, para que entre en "fallo" de su identificación (y apego) como entidad separada en un mundo de elementos separados, y acabe identificándose con su fuente, la consciencia universal ,que en definitiva es la única realidad que se automanifiesta. 


De esta forma, el mundo que percibimos no cambiará, pero sí su percepción cualitativa, y por lo tanto nuestra acción vital. La mente vibrará más en la paz y la felicidad y todo adquirirá un halo de sacralidad propio de sentir el mundo como parte de uno mismo o dicho de otra manera, de sentirnos uno con él"


Luis




sábado, 22 de julio de 2023

De Grullas y patos…


 



“Hace más de veinte años, mi hermano en el Dharma, el ahora maestro zen Ji Bong, hacia poco que acababa de emprender la práctica del zen.Mientras daba clases de música en la Yale University, trabajaba en el Kong-an ‘¿quién soy yo? No sé ‘

Entonces escribió una carta al maestro zen Seung Sahn diciéndole: “Usted afirma que debemos mantener la mente no sé continuamente pero, cuando enseño música en el aula e intento mantener la pregunta ¿Quién soy yo?, no puedo enfocar mi atención en la enseñanza que se supone debo impartir. Por otra parte, si enfoco la atención completamente en los estudiantes y en lo que estoy enseñando, me olvido completamente de la mente no sé. Así pues ¿qué puedo hacer?”

Y ésta fue la respuesta de Dao Soen Sa Nim:”No has entendido qué es no sé.Tan sólo estás apegado a la expresión no sé. Cuando enseñes música, enseña música simple y completamente.Ésta es la mente no sé “.[…]El problema surge, claro está, cuando creemos que nuestras circunstancias vitales constituyen un obstáculo para la práctica.[…]Robert Aitken Roshi-maestro zen que vive en Hawai- efectuaba una observación similar al afirmar:”Si vuestro propósito es claro, entonces todo lo que hagáis formará parte de la práctica “.[…]En circunstancias como ésas, la única opción posible es utilizar la situación para manifestar la mente de atención, compasión y amor.”[…]El escrito original afirma lo siguiente:

“ Estirar las extremidades del pato le causaría daño y cortar las piernas a la grulla la haría sufrir. Por consiguiente, lo que es largo por naturaleza no necesita ser acortado, y lo que es corto por naturaleza no necesita ser alargado”.

¿Es eso un obstáculo o un impedimento o, tal vez una oportunidad? La elección depende enteramente de nosotros. Sin embargo, cuando reconocemos que el camino que recorremos como individuos es un camino sin elección-o donde sólo resulta posible una elección-reconocemos que todo aquello con lo que nos encontramos no es un obstáculo ni una interferencia sino que, de hecho, es nuestro propio camino. A partir de ese instante, nuestro propósito, nuestra dirección y nuestra práctica se convierten en una misma cosa. Ya sea que llevemos a cabo una práctica formal o que intentemos practicar en nuestra vida cotidiana, no debemos estirar las patas del pato ni acortar las de la grulla puesto que sólo conseguiremos crearnos dolor y sufrimiento a nosotros mismos. La compasión comienza en nuestro propio hogar, el amor comienza en nuestro hogar y los medios hábiles también comienzan en nuestra propia casa”.

Extraido del libro “La mente no-sé” de Richard Shrobe

martes, 23 de mayo de 2023

La aceptación como forma de creación


 Aceptar la realidad no es resignarse a ella, es utilizar el impulso creativo de la realidad para convertirnos en co-creadores de la misma. En la aceptación está la creación de acuerdo al fluir de la naturaleza, de la que somos parte. 

Ver y sentir la realidad más allá de nuestra opinión sobre ella, es fundamental para unirnos al flujo creativo, esencia de todo lo que se manifiesta, ocupando así nuestro "lugar" en el proceso. 

"Crear" pierde un sentido individual, convirtiéndose en algo integrativo, en un proceso de toma de conciencia de nuestra conexión a las fuerzas yin y yang que rigen la manifestación diversa de la Unidad. 

La creatividad surgirá del Musubi, de la conexión de todo, y no de un trabajo mental aislado o autoenfocado. 

La atención y la "escucha" serán prioritarios a la voz de nuestros pensamientos, y nuestras decisiones y conocimientos estarán formados principalmente de atención y presencia. 

"Leer" el flujo y los cambios en la sinergia entre el yin y yang que integran el primer impulso creativo, ocupando los espacios donde actuar a favor del mismo, sería la principal acción de alguien que elige la aceptación como forma de creación. 

En las acciones, siempre habrá momentos de forzar de acuerdo a un objetivo autoenfocado. El ser humano de acuerdo a su libertad, puede ir incluso en contra de su propia "misión",al contrario que el resto de " Actores" en la naturaleza, y este hecho define nuestra "especial" libertad. Pero darse cuenta de ello, no abusar y volver a hacerse uno con el flujo creacional, es también parte de nuestro camino, y es lo que puede armonizar nuestro mundo. 

Luis Mochón.