lunes, 18 de junio de 2018

"Abre tu mano y se llenará...." (Dogen)


"Idealmente en el Keiko de kata, a través de la repetición, absorbemos dentro de nuestros cuerpos el uso correcto del cuerpo y llegamos a conocer el estado de nuestra propia mente. A través de la repetición y del conocimiento de cómo usar el cuerpo correctamente, aprendemos como debería estar nuestra mente. A pesar de ésto, todos empezamos con un 'pequeño yo' y nos sentimos atrapados en cuerpo y mente por objetivos de corto alcance.
En mi caso, no pude inmediatamente 'abrir la mano'. Incluso así, noté que agarrar con toda mi fuerza implicaba que mi brazo se pusiera rígido y fijo a donde estaba cogiendo a mi compañero, y mi sensación se quedaba atrapada allí. Por otro lado, si cogía con suavidad, mi mano y mi brazo estaban suaves, tanto mi cuerpo como mi mente no se quedaban atrapados y sentía que podía usar todo libremente.
Ahora casi nunca agarro ninguna parte del compañero con fuerza. Intento sentir el poder y el ki que vienen del compañero y me adapto a ellos con el fin de crear varios movimientos".
Endo Seishiro

miércoles, 13 de junio de 2018

Jiju waza

"Jiju waza se traduce como técnica libre. A mí me gusta enfatizar la idea de libre. Creo que debemos invertir la mayor parte de nuestra energía y tiempo en sentirnos libres, y una vez sintiéndonos así, realizar la técnica que queramos.
Ésta es mi visión de jiju waza, y no la idea de hacer un catálogo de técnicas, cada vez más elaboradas. En el estado de libertad,  la sencillez técnica es lo que habitualmente aflora. Porque cantidad y complejidad son relacionados con la libertad, en mentes ocupadas, según mi opinión,  mientras que  la sencillez y la naturalidad suelen ser los atributos  de los seres libres"
Luis Mochón (clase de ayer)

miércoles, 6 de junio de 2018

No-hacer

El Budo y el Aikido como parte de él , están impregnados de las filosofías o movimientos de pensamiento que influyen y vertebran la cultura japonesa. Me refiero al taoísmo, confucionísmo, shintoísmo, budísmo y por supuesto al pensamiento zen.
Es por ello que hay un concepto que constantemente aflora en la práctica del aikido, y que mi maestro Endo sensei utiliza bastante, y que ya O sensei mencionaba, que es la idea del no-hacer.
Éste concepto se puede vincular, a otros importantes, como la idea de la no-mente (Mushin) o la mente inamovible (fudoshin) entre otros.
O sensei hablaba de que el aikido no tiene kata y hablaba del no-hacer y que el no-hacer no significaba no hacer nada.
Creo que detrás de estos conceptos hay mucha miga, muy importante para nuestra práctica diaria en el dojo y sobre todo para la práctica fuera del mismo, la práctica de la vida. Porque no debemos olvidar que prácticamos un Do, y eso de forma muy resumida, quiere decir, que el tatami de nuestra práctica es la vida y nuestro techo no es otro que el mismo cielo.
Pero cómo no-hacer haciendo, o como hacer no-haciendo.
Mi percepción de este koan del aikido (Yamaguchi sensei expresaba que el aikido era como un koan zen con el cuerpo) me lleva a cosiderar , basándome en explicaciones de Endo sensei, que el no-hacer va muy vinculado a no perderme a mí mismo en el proceso de hacer.
Sobre lo único que tenemos la posibilidad de ejercer control es sobre nosotros mismos. En el momento que intentamos ejercer cierto control sobre otras personas, cosas o situaciones, caemos en una trampa de sufrimiento que nos hace naufragar casi siempre, y nos lleva a perder rápidamente el centro o a perderlo de forma constante durante años, manteniendonos así en un estado de desequilibrio y sufrimiento permanente, que nuestra mente, como mecanismo de defensa, normaliza y justifica.
En la relación que generamos en el tatami entre tori y uke, uke siempre lleva la energía hacia tori. Su ataque y presencia constante hacia tori generan en éste la necesidad de cambiar lo necesario ( ma ai, sabaki, ki musubi, kuzushi...waza), para conservar o recuperar su integridad, lo cual incluye a uke, ya que éste se vincula a tori a través de la intención de ataque y de la actitud de no enfrentamiento de tori, que acaba generando una especie de fusión entre ambos.
Pero cómo conseguir ésto, respetando la idea de no-hacer. Como decía con anterioridad, lo único que puedo controlar es a mí, mi mente y mi cuerpo.Pero es a través de la intervención activa y consciente sobre mí ,como se transformará todo mi entorno, siendo, pasivamente-activo, un cocreador de la realidad.
En el aiki-encuentro es la energía de uke la que me busca, si bien mi conexión con uke comienza antes del contacto( en el momento en que lo encaro), no salgo de mí para hacer nada sobre él, sino que mantengo una actitud de no-hacer y de disponibilidad total ante la iniciativa de movimiento de uke. Si somos capaces de mantener una actitud de no-hacer, con una mente en calma y un cuerpo disponible (relajado y activo), cuando el ki de uke venga a mí de manera constante, sólo tendré que ejercer control sobre mi mente y mi cuerpo, creando lo necesario con mis movimientos,para que la situación de equilibrio con uke (el punto de partida cero) se recupere. Estás decisiones que tomamos sobre nostros mismos, generarán cambios en un uke atado (musubi) a tori, a través de su intención de entrada constante y de las necesidades que nuestro contato suave (no resistente) y movimientos naturales, irán generando en él.
De está manera, el no-hacer de tori, se convierte en un hacer, basado en "ser". Dicho de otra manera, en el proceso de mantener un "ser" natural, calmado, fluido, vivo, combinado con la intención de uke hacia tori, se crea el waza, que aflora como producto de ese encuentro, y que dará como resultado la vuelta al punto cero del comienzo.
En una cultura y sobre todo en una época donde no paramos de hacer, donde estar ocupado constantemente se considera un valor positivo, ésto que estoy expresando y que ya O sensei proponía , es muy difícil de aceptar. Cuando miro en lineas generales mucho del aikido que se práctica, veo un aikido muy "ocupado", complejo, forzado y forzando. También veo a veces ukes que prefieren no ir hacia tori, considerando que es en tori donde reside la responsabilidad de hacer, y sinceramente no creo que haya nada en los primeros tiempos del aikido que justifique este comportamiento. Es sencillo observarlo, simplemente viendo la actitud de los ukes de O sensei, Kishomaru Ueshiba sensei o de Yamaguchi sensei por poner tres ejemplos, pero que podríamos completar estos ejemplos, con muchos shihan de antes y de ahora. Los ukes de O sensei, siempre iban hacía él en una energía poderosa y constante de entrada.
Cuando uke no quiere ir, la filosofía del no-hacer nos llevaría a retirarnos, o quizás utilizar algo de nuestro kimochi para recuperar la intención de uke, pero de forma energéticamente sostenible, porque si la energía que utilizamos para recuperar la intención de uke es demasiada, habremos salido de nuestro sitio, nos habremos perdido a nosotros mismos, convirtiéndonos en un uke que va hacia tori, lo que debería provocar un inmediato cambio en el sistema.
A veces me han preguntado, qué ocurre si uke resiste. Si nos paramos un poco a reflexionar sobre lo escrito, observaremos que la resistencia de uke es el fracaso de la idea de no-hacer, ya que sólo resiste el que se ve forzado, y sinceramente creo que el aiki no debe forzar. Si uke no viene, es que la intención hacia mí murió y con ella la posibilidad de tomar mi centro y mi equilibrio, de manera que  el punto de partida cero habría vuelto, mi integridad estaría intacta, y no tendríamos más que parar y alejarnos a una distancia más segura .
Sé que esta visión del aikido, y sobre todo del aikido que propone hoy día mi sensei Endo Seishiro, puede generar un montón de resistencia interior a una mente educada en acumular, en estar siempre haciendo, ocupada y controlando.Cuando nos quitan la función de hacer, cuando nos proponen dejar de estar ocupados, aparecen un montón de resistencias, perfectamente justificadas por la mente, ya que dedicarnos a desarrollar el Ser en lugar de hacer, genera grandes tensiones internas y supone un camino incómodo de transitar en principio, pero también una puerta hacia la naturalidad, y la naturalidad es la que nos permite vivir armonizados con todo.
Necesitamos como sociedad éste valor que el aikido nos presenta. Muchas otras disciplinas que vibran con esta idea están en plena expansión ahora mismo en occidente(meditación, mindfulnes, yoga, reiki, zazen...) porque la conciencia de que algo no funciona está cada vez más extendida. 
Utilicemos el Aikido con la finalidad que O sensei le dio, y que no es otra que transformar el mundo, refinando nuestro espíritu mediante el cuerpo y la relación marcial, para construir así un cielo en la tierra.

Luis Mochón.
.


domingo, 27 de mayo de 2018

All Japan 2018, Endo Seishiro

https://youtu.be/SMfGWDx0zu8

Seminario Luis Mochón en Güejar Sierra 2018.

Gran energía de práctica en el tatami y mucho nivel en los asistentes. Gracias a todos los que vinisteis (Sevilla, Almería  Madrid, Granada, Murcia, Ronda...) y en especial a los compañeros que vienen desde más lejos, de Israel y Malta. 
Tiempo para el estudio, la comprensión de principios, para la práctica libre y consciente. Tiempo para compartir un sentir común sobre el aiki, la conexión, el Budo....por todo ésto y más gracias. 


domingo, 20 de mayo de 2018

Aikido, un conocimiento verdadero....si se le permite.


Creo que el "verdadero" conocimiento debe ser un conocimiento universal e integrativo. Un conocimiento que debería acercarnos a la posibilidad de vivir la realidad lo más objetivamente posible, lo que en mi opinión, nos alejaría del sufrimiento y lo que es más importante, nos permitiría vivir  plenamente la vida como seres humanos. Ese tipo de conocimiento, y creo que el Aikido pertence a esta clase de conocimiento, debería actuar en los distintos "centros" del ser, equilibrándolos, y así permitiendo,que nuestra naturaleza de ser humano,se exprese plenamente. Pero para ésto debemos permitir que el aiki haga su labor, rindiéndonos al regalo que tiene para cada uno de nosotros, sin peros ni condiciones.
Las personas normalmente actuamos desde unos centros u otros y casi nunca desde un ser unificado. El problema de ésto, es no permitir que el aikido penetre en nuestros "centros", rindiéndonos a él, y en consecuencia,hacemos del aikido lo que creemos o queremos, convirtiéndolo en un instrumento de nuestro ser desequilibrado, en lugar de una cura a nuestra "dolencia".
Cuando se trata de una persona que funciona sólo a través de impulsos físicos e instintivos(centro motor),convertirá el conocimiento, en una repetición constante, en aprendizaje memorístico y de tipo acumulativo. Enseñándolo así si se trata de sensei o asimilándolo así si se trata de estudiante.
Si la persona se mueve sobre todo desde su centro emocional, tenderá sólo hacia lo que le resulta agradable, aceptará sólo la parte del conocimiento que le agrada, dejando de lado el resto. Será apasionado y entregado a su idea de conocimiento,lo que le acercará a actitudes virtuosas pero también a las  más radicales, que en muchos casos llevará a la no aceptación de los otros o de lo diverso, queriendo cambiar al resto.
En las personas muy mentales, el conocimiento se centrará en la búsqueda de una lógica mental en la estructura del conocimiento. Se centrarán en desarrollar sistemas de comprensión y aprendizaje, intentarán generar una sensación de control , sobre un conocimiento que por naturaleza es incontrolable, a no ser que se haga una labor reduccionista sobre el mismo. 
Se tenderá hacia un conocimiento cada vez más elaborado y complejo,con muchas formas distintas, siendo la actividad principalmente a un nivel mental, quedando la acción en un segundo plano, y muchas veces como una mera justificación de las teorizaciones y elaboraciones mentales.
Para mí, el ideal de "ser" hacía el que debe conducirnos el aikido, es aquel en el que encontramos unificados, alineados,los distintos centros del ser bajo la conducción del espíritu, o de la conciencia clara y serena del verdadero Ser.
Cuando el centro motor, el emocional y mental se encuentran en equilibrio, la práctica del aikido se vuelve algo sencillo, natural, y sobre todo objetivo. Las cosas empiezan a vivirse tal como son, sin juicios o prejuicios que las oculten, sin interpretaciones, o directamente creaciones subjetivas que ocultan una realidad , que se nos presenta desnuda y dispuesta a ser vivida y completada constantemente.
O sensei hablaba que la búsqueda del aikido era unificar cuerpo y mente. Esta afirmación inspira todo lo que estoy abordando.
Creo que nuestra condición humana nos hace incapaces de percibir objetivamente la realidad, pero también creo que debe ser nuestra aspiración, la que nos permita acercarnos lo más posible a la realidad que nos integra, porque al vivir alejados, sufrimos, no viviendo la vida con la plenitud que nuestra naturaleza humana permite.
El estudio del aikido por tanto para mí ,debe conducirnos a desarrollar el aiki, el equilibrio, la armonía, la unidad de nuestros centros, para poder aproximarnos lo más posible a la realidad de cada momento. 
El compañero, los roles asumidos en el encuentro del aikido, como la dinámica del estudio(ki-musubi, ma ai, atari, waza...)nos aportan un entorno adecuado, intensificado, para experimentar el estado de nuestros centros, y así equilibrarlos mediante la magia purificadora del aiki, acercándonos a la realidad de lo que ocurre a cada instante, actuando en consecuencia,de forma sencilla y en el momento adecuado.
El resultado del avance en el proceso de unificación de los distintos centros, es un cuerpo "disponible" ,relajado, saludable... Una mente serena, estable, suelta o inamovible(es decir que no queda fija en nada :Fudoshin). La consecuencia de ésto es un waza sencillo, de movimientos estéticos y naturales, un flujo sereno e imparable, sin grandes altibajos , donde cualquier acción es la que tiene que ser, difuminándose lo correcto o incorrecto detrás de una visión más objetiva de la realidad que se presenta y que permite una fusión con el momento a través de la acción.
Pero también creo que los resultados no quedan reducidos sólo al ámbito del tatami.
Fuera del tatami,es habitual encontrarse con personas que critican a menudo, hablan a la espalda mal de otros, no se acepta la diferencia, el "merezco" está muy extendido y cuando no se consiguen los objetivos que se considera que se merecen ,se busca culpables en el exterior. Prejuicios, juicios y posjuicios, se dan opiniones sin que nadie las pida, mucho miedo que toma muchas formas, siempre mirando hacia afuera...
Todo ésto es muy habitual en todos los que somos practicantes ya de años, y desgraciadamente no cambia con el tiempo en la mayoría de los casos. Si permitimos que el Aikido nos inunde , si nos rendimos al poder purificador del aiki, todo ésto irá desapareciendo, por supuesto con el tiempo y como parte del proceso de unificación de nuestros centros.
Práctica, práctica y más práctica, pero no de cualquier forma, sino dejando que nos invada por dentro, que nos ponga en crisis y que nos convierta en la mejor versión de nosotros mismos. 

Luis Mochón.


martes, 27 de marzo de 2018

Seminarios 2018


Luis Mochón (lmochon.musubi@gmail.com)
 seminars 2018:

Sevilla (Spain)
january 28
contact:+34610442230 (Fran)

Adra (Spain)
march 17
+34617333606(Antonio)


Santa Rosa (Argentina)
april 6,7,8
contact: 02954-15228287(Daniel)

Badalona (Spain)
april 13,14,15
+34636372707(Joan)

Güejar Sierra (Spain)
may 26,27 
+34657187594 (Guillermo)

Barcelona(Spain)
july 6,7,8 
summer camp (Matti Joensuu & Luis Mochón)
+34636372707(Joan)

Güejar Sierra(Spain)
august 24,25,26 
+34657187594 (Guillermo)

Yodfat (Israel)
august 29-1
contact: anati88@gmail.com (Anati)

Ronda (Spain)
october 6
contact: rreylagarto@hotmail.com(Antonio)

Buenos Aires (Argentina)still to be confirmed
October 
(Oscar)

Napoles (Italy)
november 9-11
contact: fabiobranno@hotmail.com(Fabio)

Madrid (Spain)
november 17-18
contact: concentrodojo@gmail.com (Chema)

miércoles, 28 de febrero de 2018

Ma ai





Después de mis 23 años de práctica del Aikido (y algun otro arte marcial por el camino) considero que el pilar esencial del Budo y del Aikido,  como parte de él, es el "Ma ai".
Siento que el correcto "ma ai" es la puerta de entrada del Aiki.
Sin lugar a dudas el sentir el momento y el lugar adecuado en cada situación, es lo esencial, para activar la armonía innata de las cosas y acciones (Aiki).
La consecución de un correcto "ma ai" requiere de un estudio amplio y profundo a distintos niveles del ser, o como decía O sensei, creo que el correcto" ma ai" aparece en el momento en que hemos "unificado cuerpo y mente".
El estudio del "ma ai" en el entrenamiento diario necesita de una práctica intensa, de un encuentro lleno de intensidad marcial. Cuando hablo de intensidad, no necesariamente estoy refiriéndome a intensidad física, ésta puede estar o no. Me estoy refiriendo a un estado mental y físico enfocado, concentrado, que hace que cada gesto, cada movimiento esté lleno de verdad, de presencia, que en el caso de uke, convierte cada acción en peligro para el centro de tori y en el caso de tori supondría  la desestabilizaión del centro de uke, mientras éste mantenga su intención de ataque.
Es en una atmósfera como ésta, donde es posible forjar nuestra mente y cuerpo, para que cada movimiento o cada instante de quietud o espera,  ocurran en el momento y espacio correctos, con el consiguiente efecto que ésto supondrá en tori o en uke.
Creo que como tori, el centrarnos en el momento del encuentro con el atacante (de ai), y en el momento adecuado en cada instante de la relación , atento a cada movimiento en la intención de uke(kimochi), es la esencia del Budo y por lo tanto del Aikido.
Si el "ma ai"  es correcto,  la "forma" pierde importancia, de hecho creo que una forma compleja y elaborada es fruto del fracaso en el "ma ai".
Sin embargo, el estudio de algo así requiere como decía,  de un trabajo profundo, intenso y que implica a los diferentes niveles del ser humano (Físico, emocional, mental, espiritual), y a ésto no todo el mundo está dispuesto, ya que requiere mucha implicación y sacrificios.
Mi sensación es,  que en muchos casos, se ha tomado el camino contrario, el camino unicamente de la "forma", de la kata. 
Para mí el origen de la "formas",  posiblemente,  fueron movimientos que, en un momento determinado y con el "ma ai"  correcto, generaron un beneficio en combate, en la mayor parte de los casos. Tras obtener el beneficio (vencer o sobrevivir en la lucha y más adelante en la práctica del dojo) se realizó la reflexión sobre el movimiento, mejorándolo incluso con el tiempo, para conseguir la mayor funcionalidad posible de su estructura y ejecución,  a la vez que se establecían unos elementos fijos definitorios, que permitieran la transmisión a lo largo del tiempo. 
Pero no deberíamos olvidar que es el "ma ai" correcto el que hizo y hace  que cualquier movimiento sea efectivo. De manera que podríamos afirmar que la kata necesita de un "ma ai"  correcto, pero un "ma ai" correcto podría no necesitar de la kata.
En la actualidad, no en todos los casos, la "forma" se ha convertido en la religión del aikidoka (cuando voy escribiendo mis reflexiones no puedo dejar de sentir que lo que estoy expresando se ajusta a otras facetas de la vida).
No solamente se ha enfocado el estudio por completo en la forma, y en crear la atmósfera necesaria 
(uke)para que ésta se desarrolle lo mejor posible, sino que además creo que se ha potenciado e incluso complicado, volviéndose más rebuscada, menos sencilla y natural.
Es cierto que el estudio de la forma es algo más fácil de afrontar, requiere una menor implicación por parte del budoka, o por lo menos una implicación a menos niveles del Ser.
Para mí,  la "forma" que estudiamos,  debería ser lo más sencilla y natural posible, centrándonos en sentir en cada momento el "ma ai" correcto de cada acción, de cada contacto, de cada intención. Además mi experiencia es,  que si la forma es sencilla, podemos experimentar mucho mejor el timing(ma ai) correcto, centrándonos, como me gusta decir, en "la respiración del encuentro" , actuando asi  en consecuencia como parte de la misma.
Una mente despierta y no apegada y un cuerpo relajado y disponible,  creo que son las herramientas básicas para poder actuar en cada momento y lugar de la manera adecuada.
 De manera que a través de la práctica,  deberíamos desarrollar una mente despierta, lo menos atrapada posible a conceptos, pensamientos o emociones, que nos permita ser uno con la acción en cada situación (ma ai), sin bloqueos ni derroches de energía. Y un cuerpo adaptable, móvil, cambiante, que sea un sensor receptor y un instrumento catalizador de la resolución del encuentro, todo desde el "ma ai" adecuado a cada instante.

La finalidad de mi estudio diario está centrada en la obtención o desarrollo de estás capacidades mentales y físicas, desarrollando movimientos y formas lo más naturales posibles, acompañadas de un estado mental despierto y neutro, que permita acceder al
"ma ai" correcto en cada situación, empezando por supuesto por el "de ai" o momento del encuentro.
Para el estudio de todo ésto, en mis clases, intento crear una atmósfera de intensidad marcial, a través de un trabajo enfocado y preciso, y un uke activo, presente, dinámico y de ataques intensos , todo con la finalidad de adentrarnos en el estudio de este concepto que considero esencial en el Budo,  que es el "Ma ai" .

Luis Mochón.



sábado, 3 de febrero de 2018

El instante

Toda la creatividad nace de la fuente del instante. Es una explosión de vida perpetuada, sostenida, inacabable, eterna, pero con la percepción de transitoria, nueva e incompleta.
El instante es lo único que existe.
Es tiempo y espacio no mensurables, que necesitan de la separatividad ilusoria para ser rastreados, mapeados, atrapados.
Todo ocurre en el instante.
Sólo puede ser vivido, o mejor dicho, somos vividos por él, convirtiéndose en lo único real, es la medida de la existencia, de la creación, es donde todo aparece y desaparece, donde todo ocurrió, ocurre y ocurrirá... ocurriendo.
La exaltación del instante, el culto y la recreación en él, creo que debe ser objetivo de nuestro camino. Nuestra práctica como ofrenda del instante, nuestra vida, como sinfonía del mísmo. La acción pura como la canalización del instante, su expresión, la celebración de sí.
Alimentar, potenciar, recrear el instante. Maniobrar con éxito en la marejada del ahora, sin más navío que la acción.
Muchas veces observo senseis que intentan matar el instante, frenarlo, diseccionarlo hasta su extenuación. En estos casos, no puedo evitar sentir como la propia respiración del universo, el acto creativo, se ve afectado, entrecortado, como la respiración ahogada y superficial de una crisis respiratoria.
Creo que es un intento de controlar lo incontrolable, pues ya es controlado de sí.
El instante es uno, eterno, inmenso, dotado de infinitas posibilidades. Nuestra capacidad de control como algo ajeno, separado que controlar, es imposible, ya que somos parte del instante...el instante es parte de nostros. Todo ocurrirá como ocurre , lo único que nos queda es elegir la calidad de nuestra participación en el instante, cumpliendo así nuestra misión como parte del mismo, definiéndonos en la acción pura como ser-instante.
Cuando alguien intenta controlarlo, lo que se ve y se siente es algo extraño, anti natural, artificial, rígido, fuera del latido del momento, dando lugar a un instante diferente, que no es otro que el instante ilusorio, relativo, artificial. En nuestras vidas hay muchos de éstos, incluso algunas están construidas sólo por este tipo de instantes, dejando de ser respiradas, vividas,  pasando a ser vidas redactadas, elaboradas, demostradas...
El instante brilla, ilumina,deslumbra, sorprende.
El instante crea, respira, late,fluye.
Soy el instante escribiendo sobre instantes... durante un instante.

L.
(Luis Mochón Corredor)

lunes, 1 de enero de 2018

Aikido y la luna.

Mi primer contacto con Endo sensei impactó mi mente, la inspiró y al mismo tiempo la destrozó. Este destrozo fue en aumento al cabo de los años de seguirlo, hasta llegar al punto de llegar hasta los dominios de mi corazón,  marcándolo de forma intensa y para siempre.
Con el paso de los años y la práctica he entendido lo importante de someter a la mente a esta tensión, para permitir a los territorios del corazón expandirse.
Endo sensei siempre ha puesto el enfásis de su transmisión en trascender la forma, ir al corazón de los movimientos, al porqué de ellos y al estado mental que los acompaña.
El sensei establece como objetivo de su práctica obtener la libertad, y la libertad para él trasciende la forma.
"Si pensamos en la forma(kata) eres preso, esclavo de ella. Olvidar las formas es la única forma de progresar. En realidad el objetivo es ser libre, libre totalmente, sin trabas."
"Para evolucionar hay que salir de las celdas de las kata, salir de la cárcel donde nos metemos cuando pensamos en algo con forma." (Endo Sensei).
La forma por supuesto tiene su utilidad, sobre todo en los comienzos, para orientarnos, guiar nuestro cuerpo y centrar nuestra mente. Es el dedo que señala a la luna, que nos guía, pero en ningún caso es el objeto de la Vía, de hecho puede ser incluso contraproducente esta guía sino se deja claro su carácter transitorio e instrumental.
No sé realmente si es el miedo a la libertad, al abismo del descontrol que ésta supone, lo que nos hace atarnos durante años a la forma, como niños que no quieren separarse de las faldas de su madre, temiendo enfrentarse solos a los retos del "exterior". Lo que si queda claro es que son contados los valientes que se embarcan de verdad en ese camino de trascender las formas. Por supuesto no hablo de anularlas, ni de satanizarlas, Endo sensei nunca lo hace, sino de otorgarles su carácter instrumental, relativo, su sentido puente hacia el verdadero objetivo que no es otro que la libertad.
Comprendo la comodidad que supone poner toda nuestra atención y energía en el dedo y no en la luna. A veces me parece ver personas que caminan en la vía, que realizan auténticas tesis doctorales sobre el "dedo" , siendo verdaderos expertos en "dedos", pero vislumbrando sólo por el rabillo del ojo y por casualidad la mayor parte de las veces, el resplandor de la luna.
Este diálogo sobre la forma me recuerda bastante al diálogo sobre el ego. Están los que no saben salir del mundo del ego(incluso se recrean sin límite), o los que lo acusan como culpable de todo. Al igual que la forma el ego es necesario, importante, pero en la medida que sea entendido en su auténtica dimensión de instrumento o vehículo de nuestro verdadero Ser.
La forma es a su vez ese vehículo, que alberga o conduce la expresión y desarrollo de nuestra esencia.
En un seminario en Colonia (Alemania), Endo sensei nos dijo: "no me estáis mirando  bien, miráis mis pies, mis manos....mirar aquí dentro! (señalándose el pecho)".
Siento que no debemos olvidar cual es el camino, el Do, el Tao.
"El aikido podría llamarse también aikitao". (Endo sensei)
Si orientamos correctamente nuestra atención, mejor dicho si tenemos atención, siento que el Camino se abre en cada instante de nuestra nuestra vida, porque la vida es el Camino, la cotidianidad es el Camino. La magia detrás de todo, se expresa a través de esa mirada al interior de las cosas que Endo sensei demandaba de nosotros, y creo que hay que mirar en el interior de la forma, en nuestra práctica diaria, para vislumbrar la magia, el Aiki que O sensei claramente veía en todo y expresaba a través de su aikido.
Al usar esa mirada, al desarrollar nuestra atención de esa forma nuestra práctica se volverá más sencilla, libre y por supuesto poderosa. El sentir sustituye al pensar. Un sentir diferenciado de las emociones, un sentir asociado a las sensaciones que se activan y potencian en el encuentro con el otro.
En esta dirección creo que los senseis tenemos una gran responsabilidad, si bien creo, que esta responsabilidad, pasa por estorbar lo menos posible, y  que el  "dedo"que utilizamos para señalar la luna, debe ser lo más pequeño y sutil posible, además deberíamos utilizarlo poco. Personalmente prefiero ni señalar a la luna. Prefiero deleitarme mirándola en presencia de mis alumnos, y que aquel que sienta la llamada interior, mire en la dirección que yo lo hago y experimente sus propias sensaciones, haciéndose su propia pregunta: ¿por qué?.

L.