MUSUBI AIKIDO GRANADA
Este blog trata sobre la via que marca mis pasos: el Aikido. Y por supuesto de todas esas cosas que considero relacionadas con el principio del Aiki. Aquí podréis compartir conmigo el camino que empecé hace años y que hoy toma la forma física de una escuela de Aikido,y sobre todo un montón de alumnos a los que les debo algo tan importante como es la posibilidad de dedicarme a mi pasión.A todos vosotros, mis alumnos, os doy las GRACIAS por permitirme crecer, por permitirme VIVIR.
martes, 27 de octubre de 2026
lunes, 29 de junio de 2026
Heiwa no Budo
Con estas palabras definía O sensei su budo, el budo de la paz. Pero que difícil sigue siendo transmitir una idea de Budo de la paz , sobre todo al recibir la resistencia incluso desde dentro del propio Aikido.
Si la práctica transmite, suavidad, fluidez, conexión, serenidad, en seguida se activan resistencias en muchos practicantes y no practicantes de aikido, porque posiblemente sus temores, o sus ideas sobre el budo, les hacen demandar expresiones de fuerza, contundencia, velocidad, resistencia, victoria,etc…
El unir la idea de Budo con todas esas ideas, es lo que hizo seguramente que mi sensei, Endo Seishiro, en varias ocasiones se haya planteado públicamente, no considerar el Aikido como budo. Como él ha explicado en esas ocasiones que lo ha verbalizado en público, esa idea nace, de cómo interpreta mucha gente la práctica del budo, lo cual hace imposible en muchos casos el acercamientos a principios como la conexión, o la no resistencia, de los que plantea en su práctica Endo sensei, o a trascender la idea de un ego pequeño, para acceder a una idea mucho más inclusiva como el “yo soy el universo” de O sensei y su idea del Budo de la paz.
Hablando hace poco con el sensei Pepe Jesús, para él, el aikido sería como el salto cualitativo siguiente al Budo. En un proceso evolutivo que iría del Bujutsu al Budo, el aikido sería el siguiente paso cualitativo, el paso a un budo de la paz.
Cuando Pepe Jesús sensei me comentó su forma de verlo, aclaró en mí muchas cosas que estaban en mis sentimientos y mis explicaciones, pero que su reflexión, con la lucidez y claridad que siempre lo caracterizan, fue como encender una luz dentro de una habitación que estaba en penumbras.
Por supuesto que no hay una idea fija, una verdad absoluta acerca de nada, ni pretendo transmitir eso. Pero el “movimiento” que define el “ ser -humano”
( “El hombre es un ser móvil. Si no se desplaza hacia lo bueno, sin duda se desplazará hacia lo que no lo es. Si esta conciencia no se alza aquí, otra conciencia se alzará allá.” El sermón del demonio - Issai Chozanshi)
en mi caso, se mueve hacia este planteamiento acerca de la práctica del aikido, y acerca de la vida en general.
Pero un camino de paz, es de todo menos un camino pacífico en un mundo como el que vivimos.
Tenemos numerosos ejemplos en la historia humana donde ese camino acabó en muerte para los que construían la paz.
Pero además en un sistema que potencia la competencia, y el egoísmo ( utilizando las palabras del papa Francisco al definir la cultura de nuestros tiempos :”cultura del rendimiento” y “cultura del descarte” ), el construir en la paz requiere, primero triunfar constantemente sobre el pequeño yo que habita dentro de mí y que es un producto de la sociedad en la que vivo. Me gusta llamarle “ artefacto social” a ese pequeño yo, que es reactivo y competitivo y que tiene miedo a diferentes situaciones.
(“Yo soy el universo.Mi universo es grande y vuestro universo es pequeño.” O sensei Ueshiba)
Pero en segundo lugar es difícil, que sea aceptado un discurso de paz, de conexión (ki-musubi ) de igualdad, inclusión, serenidad, no resistencia, en una tradición marcial.
Cada vez que publico un video, aparecen muchas críticas, que ya simplemente se dedican al insulto personal y a despreciar mi práctica , porque no ven reflejado en mis movimientos lo que consideran que es la verdad del aikido, la cual por supuesto deben conocer, y la defienden con el insulto.
El camino de Heiwa no budo, considero que no es solamente algo que tiene que ver con la práctica, tiene que ver con una forma de ver y “hacer” el mundo. Por eso a mis alumnos siempre les pido que cuiden sus palabras, comentarios, que profundicen en el origen de las actitudes que les molestan en los demás , y mantengan un perfil bajo, invirtiendo en lo que los conecta y no en lo que los separa de los demás . Por supuesto se que esto es tremendamente “friccionador” y diría casi “abrasivo” en los tiempos que vivimos, donde la opinión de uno es tan importante, y defender lo propio, nuestra verdad y a los nuestros, se ha convertido en una gran razón para atacar a “los otros”.
Tener planteamientos inclusivos y de respeto y aceptación de lo diferente , y evitar el enfrentamiento, se ve como claros rasgos de debilidad.
Pero sinceramente, creo que el aikido, puede ser una herramienta de transformación, personal y social. Creo firmemente que mantenerse en una práctica de tipo marcial, que busca la conexión y la no violencia, es un elemento transformador, incluso diría “alquímico”, precisamente por pertenecer al mundo marcial.
Una mente racional e inteligente, que lleva a la empatía, la compasión, la cooperación y la unión, vendrían a ser para mí, las principales ventajas evolutivas del ser humano, y son las que determinarán sin duda nuestra supervivencia como especie, y la misma supervivencia de nuestro entorno vital.
Mantener planteamientos de separatividad, exclusión, egoísmo, violencia….nacen sin duda de la ignorancia, y son las “contra-habilidades” que nos llevan a la extinción y a la destrucción de nuestro entorno vital, o usando el pensamiento budista, es el origen de todo sufrimiento.
Por supuesto que desarrollar una actitud de paz, no conlleva que no exista el conflicto. Es que aún en el conflicto, uno elige la paz como acción, como pensamiento, como decisión, asumiendo el “sacrificio “ egoico que ello conlleva, y las consiguientes reacciones por parte de una sociedad construida en el ego, la separación y el egoísmo.
Es cambiar, usando conceptos del papa Francisco, de una “cultura del rendimiento y el descarte” a una “cultura del encuentro”.
Buscar una práctica, donde ante el conflicto buscamos la libertad de movimiento, o ante la oposición, buscamos la conexión y la unidad para resolverlo, creo que es el camino del Heiwa no Budo, y esto que digo por supuesto tendrá diferentes expresiones físico-técnicas.
Pero es importante mirarse con honestidad, a ver si de verdad lo que hacemos, pensamos y decimos, están alineados con este principio, llevándonos a convertirnos en instrumentos creadores de paz. Esto será sin duda un camino para siempre, donde nos equivocaremos muchísimo, pero sin duda ese camino tendrá un destino claro donde dirigirse, y saber el rumbo es lo más importante.
El “lenguaje corporal” que utilizamos en las técnicas es marcial, por lo que cuando los movimientos se producen libres, fluidos, suaves, sin intentar forzar, y estando conectados, a veces pueden percibirse intensos y poderosos. Especialmente pueden percibirse así, si como uke, mantenemos estructuras más rígidas, de fuerza, y tensión. Pero si incluso en el papel de uke, generamos el conflicto propio y necesario del ataque, desde una visión aiki, es decir, con presencia, equilibrio, conexión con el compañero, suavidad en nuestro cuerpo, trabajando como Endo sensei propone: una idea “pegajosa de uke”, desde ahí descubrimos una faceta como atacante, llena de paz también, donde podemos, con años de experiencia, expresar cada vez más nuestro centro, nuestro equilibrio y conexión, como herramientas de “ataque” en el encuentro aiki.
Cuando se produce el ataque , Endo sensei durante años nos pedía que no nos perdiéramos a nosotros mismos, y yo creo que hablaba de esto.
En mis clases me gusta decir que los roles de tori y uke los ejecutamos sin necesidad de cambiar nuestra búsqueda, no hay un Jekyll y Hyde. Tanto al defender como al atacar buscamos el orden corporal, el equilibrio , la conexión, la adaptabilidad, la serenidad, la eficiencia en los movimientos, el desarrollo del centro…pero con dinámicas o funciones diferentes, uno hace de defensor a veces y otras de atacante, se personifican dos energías de polaridad diferente, que se encuentran para crear algo.
Por supuesto que sé que aceptar esto es muy difícil hoy día, y necesita de un gran valor. Vivimos unos tiempos donde el referente marcial para muchos jóvenes y no tan jóvenes es el MMA, donde en los combates, cuando el oponente está casi vencido, el contrario se tira a rematarlo con mucha agresividad, o en los pesajes y cara a cara, se empujan insultan etc… mucha gente le gusta y motiva esto. No voy a negar los grandes deportistas que hay en esta práctica, ni negaré que hay mucho practicante de mma con sentimientos más tradicionales en su práctica, pero lo anteriormente dicho sigue siendo una realidad.
También vivimos en un mundo donde la violencia se usa para implantar el terror, como medio de conseguir objetivos, o se utiliza la violencia como forma de “pacificación “ de conflictos. Seguimos en pleno siglo XXI teniendo el armamento nuclear como protagonista, capaz de destruirnos a todos, usado como baza “ diplomática “ en las relaciones entre las grandes potencias.
De manera que tener una práctica marcial desde la paz, me sigue pareciendo algo revolucionario, como ya lo fue en su origen. Y con esto no quiero decir que lo que se practica hoy en día sea lo mismo que en la época de O sensei. El propio O sensei dijo que el aikido evolucionaría , cambiaría, lo que sí creo es, que tener en mente los valores que transmitió O sensei y sus alumnos , debe de ser guía de la evolución del aikido, sin dejar de tener en cuenta el devenir de la sociedad y del mundo, y las necesidades( que no creo sean muy diferentes) que este devenir genera, para conseguir mejorar el mundo. Porque sin duda creo, que casi todos estaríamos de acuerdo en considerar que un mundo en paz es un mundo mejor, o usando palabras de O sensei: “implantar el cielo en la tierra”, “ construyendo una gran familia humana”.
Propongo algunas cuestiones:
¿Estamos dispuestos al “sacrificio” que supone trabajar por la paz?
(Jesús el nazareno, en sus bienaventuranzas, guía de vida para un cristiano como yo, dijo : “Bienaventurados los que trabajan por la paz, ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra”.)
¿He reflexionado sobre qué significa Heiwa no Budo en mi práctica?
(“El aikido no son técnicas para luchar o vencer a un enemigo. Es un camino de reconciliación, haciendo del ser humano una gran familia” O sensei Ueshiba)
¿Reflexiono sobre las enseñanzas que nos han llegado de O sensei a través de sus alumnos, escritos etc, intentando ponerlas en práctica con mis acciones dentro y fuera del tatami?
En definitiva, invito a preguntarnos qué significa que el aikido es el Budo de la paz, y cómo puedo encarnarlo.
Luis.
domingo, 4 de enero de 2026
La vida como práctica del Do.
Para un verdadero budoka no hay dentro y fuera de la práctica y tampoco hay una vida fuera del dojo, todo se convierte en práctica, el dojo es el mundo , la sociedad, el trabajo, la familia, el propio cuerpo.
Cuando el budoka se obsesiona con la idea de la pelea, el conflicto, la defensa personal, etc, acaba intensificando la dualidad del pensamiento, y desde mi punto de vista, ésta intensifica la posibilidad de sufrimiento y conflicto en la vida de uno.
Mi sensei, Endo Seishiro, en varias ocasiones expresó en sus clases en el extranjero( España y Rusia que yo conozca) que a veces se planteaba dejar de considerar Budo al aikido. Su explicación desde mi punto de vista es muy lógica y coherente.
El sensei explica que la idea que se tiene del Budo es tan estrecha tanto dentro como fuera de Japón, por parte de algunas personas, que el considerar Budo al aikido acababa provocando el moverse en un “universo muy pequeño”, y la idea que O sensei tenía sobre el aikido era inclusiva, universal.
Siguiendo esta reflexión de Endo sensei, no está de más recordar las palabras de O sensei, al decir:”Yo soy el universo.Mi universo es grande y el vuestro es pequeño.”
Voy a continuar mi reflexión, hablando de cómo se siente en los tiempos actuales la práctica.
Para los practicantes de cualquier Budo, aunque a partir de ahora voy a hablar sólo de aikido donde tengo 30 años de experiencia, se hace difícil conseguir una práctica asidua en el dojo.
La vida, los deberes familiares y laborales etc, hacen que ya entrenar 3 horas a la semana se vuelva algo difícil, y no estoy entrando aquí, en la inhabilitación propia de una voluntad poco trabajada para sostener una rutina que no es trabajo o deber familiar, lo que aumentaría la dificultad de mantener una rutina continuada en el tiempo.
Al leer el final del manuscrito del agua, del libro de Los cinco anillos de Miyamoto Musashi:”Sen michi no keiko o tan to shi, man nicho no keiko o ten to su” que puede ser traducido como:” Mil días de entrenamiento para forjar, diez mil días de entrenamiento para pulir”, cualquier practicante actual puede entrar en desaliento respecto a la evolución y mejora dentro de su aikido.
Pero creo, como ya empezaba este escrito, que el problema radica en el sentimiento de separatividad. El considerar separados el dojo de la vida cotidiana.
Al empezar a hacer aikido, cuando llevan lo estudiantes un tiempo, y sobreviene la primera de las crisis, si me han honrado con el honor de hablar conmigo en lugar de desaparecer directamente, me gusta decirles que esto del aikido va de convertirse en aikido, no de hacer aikido, y que eso hace que cualquier persona, tenga el nivel de práctica que tenga este aportando al aikido muchísimo, de hecho su propia vida.
Que esto no va de practicar de una forma, sino que va de convertir nuestra vida en práctica a través del aikido, y convertir las características propias, físicas y mentales, en herramientas del aiki, coloreadas con la individualidad propia de cada uno.
Los mil días de entrenamiento de los que habla el maestro Musashi, son los mil días o las miles de horas de vida.
Convertirse en aikido es convertir la vida en práctica. Es “encarnar” los principios del aiki: la no resistencia, la no violencia, la conexión, el tenkan, la distancia, el orden corporal, la escucha, la unión con la naturaleza,desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche.
Por supuesto no quiero que esto que estoy escribiendo se confunda con dejar de practicar en el dojo. No, es todo lo contrario.
En mis lecturas y estudio del zen, he escuchado en muchas ocasiones decir que el hecho de sentarse a meditar es ya nuestra naturaleza búdica expresándose. No hay que conseguir un objetivo, no hay “buenas o malas” meditaciones.
El maestro zen Shunryu Suzuki dice que:” todo es práctica, sentarse, respirar, trabajar, comer….”
La mente del zen y la mente del aikido son la misma, de hecho no hay mente del zen y mente de otra cosa….Pero lo que quiero expresar al decir esto, está tomando como referencia lo que dijo D.T.Suzuki al ver a O sensei practicando: “Esto es zen en movimiento”.
También quiero hacer referencia a lo que Hakui Ekaku, maestro de zen japonés de la escuela Rinzai dijo: “Los que se sientan inmóviles como estacas, eso no es el verdadero zen.”También dijo:” En caminar, estar de pie, sentarse o acostarse, sólo sé el hombre (persona) verdadero sin rango.”
La paráfrasis moderna que se ha hecho de esta enseñanza y que resume perfectamente su pensamiento es :”La meditación en movimiento es mil veces mejor que la meditación en quietud.”
Con estas citas, sólo pretendo ilustrar y apoyar lo que había empezado a decir, de que el planteamiento no es entrenar en el dojo menos, sino todo lo contrario.
Cuando uno empieza a convertirse en aikido, la práctica diaria, semanal, mensual, se vuelve parte de la rutina vital, y por tanto parte de “ la práctica de la vía “ en su sentido más “Do”, de la palabra vía. Igual que uno come, se lava, o duerme, la práctica del dojo es simplemente una de esas cosas. No se hace con un objetivo concreto, es una de las formas en que se manifiesta “mi naturaleza búdica”( utilizando las palabras del zen).
Pero alguien se preguntará, sobre todo si lleva poco tiempo de práctica, o lee esto desde fuera del aikido,¿por qué? .¿Por qué practicar aikido?.
La verdad que no tengo respuesta a esto. No pienso que el aikido sea “ la verdad única “!( de hecho si pensara eso, sería un claro ejemplo de que no he entendido nada del mensaje de Ueshiba).
Cuando me piden que defina el aikido, y de hecho la definición está en mi web, lo defino( hoy día) como : un camino espiritual con una metodología marcial, que mejora todos los aspectos de la vida( salud, psicología,relaciones, defensa personal, vida laboral…).
Creo que la cultura humana tiene otros muchos caminos para : ”expresar la naturaleza búdica”.
Por eso es importante probar.
Ver, probar, sentir, y si hay un movimiento interior, de sentimiento, sensaciones e ideas , que te “pegan- te enganchan” a la práctica, creo sinceramente que merece la pena integrarlo, a la “práctica” de la vida.
De manera que este escrito podría hablar de otros caminos sin duda. San Juan de la Cruz dijo:”la creación es rastro del paso de Dios”.
Yo creo que la verdad,Dios, la naturaleza búdica….está aflorando en todas las prácticas.
Pero si has visto el aikido y has sentido un movimiento de interés, o ya lo has probado, o llevas meses o años de práctica, eso que estás sintiendo, esa conexión nosotros lo llamamos musubi, o aiki.
Pero algo que aprendemos enseguida del musubi, o del aiki es que hay que fortalecerlo, cuidarlo, y la manera de cuidar es poner atención e intención.
Cuando O sensei hablaba de aiki, decía que otra forma de entenderlo, de leerlo, es como amor.
Pues bien, por experiencia sabemos, que el amor hay que nutrirlo, cuidarlo, abrirse a él.
En una charla que escuché de Dokushō Villalba ( maestro zen español, fundador del monasterio Luz serena), ésta decía que el amor era como una fuerza de gravedad que nos acercaba a las cosas o a las personas, etc.
Pues bien, si los que hacéis aikido sentisteis ese movimiento interior hacia la práctica del aikido, os invito a cuidar ese aiki que sentisteis y que sentís en la vida diaria. Os invito a cuidar el musubi con la práctica diaria de la propia vida y con la práctica del dojo, para que ese amor que sentisteis siga creciendo, o cuando menos se vuelva estable, sostenible y duradero, siendo así personas del Camino o del Do.
Luis
sábado, 19 de abril de 2025
Resurrección
Mañana en el mundo cristiano celebramos la Resurrección de Jesús de Nazaret, es el único momento en que en la Semana Santa se celebra algo, el resto del tiempo se recuerda, se reflexiona, se “acompaña”.
He pensado que ésta pequeña reflexión puede, aunque sea mínimamente, inspirar el día de mañana, para vivirlo como un día de reflexión e incluso inspiración,por supuesto no es necesario creer en nada en concreto para eso.
No os asustéis no voy a dar una clase de religión, además no tengo el conocimiento suficiente.
Pero quiero llamar la atención sobre algo, que puede ser inspirador para la vida de cualquiera de vosotros, y es la diferencia entre "revivir" y "resucitar".
Jesús de Nazaret , cuidado que van espoiler( 😅) para los que están viendo la serie Chosen, devolvió a la vida a Lázaro. Lázaro murió y volvió a su vida mortal. Es decir, puede volver a morir, es la vida de siempre, sin duda algo tuvo que cambiar en su mente, pero todo continuó igual.Volvió a ser él, con sus pesares, sus alegrías, su día a día ,etc...
Jesús de Nazaret resucitó.
Resucitar es diferente, es dejar atrás lo antiguo, es espiritualizar la carne, es vibrar más alto, es pasar a una existencia más luminosa, una realidad unificada con Dios, y por tanto totalmente inclusiva y cualitativamente deslocalizada y por tanto más libre . Incluso al cuerpo, se le llama un “cuerpo glorioso”, de hecho les costó trabajo a sus discípulos reconocerlo una vez que se les apareció y pasó momentos con ellos.
No es volver o repetir, es una nueva versión de uno, más conectada, mejorada y mas “ligera”(de hecho cuando se aparece a los discípulos en mitad de una cena, todo estaba cerrado, como si hubiera atravesado los muros)…y ligero, para mí , es soltar, el peso de lo que nos pesa, de nuestras certezas y obligaciones, miedos y anhelos, del yo pequeño y denso que “choca” con todo.
Y ojo, no olvidemos que esa versión nueva, aún conserva las heridas del proceso que nos llevó hasta ahí (el apóstol Tomás tuvo que meter el dedo en la llaga para creerle). A veces nos paramos mucho en que las heridas se cierren, y a lo mejor hay que dejarlas ahí como testimonio del triunfo sobre el sufrimiento, como testigos de la transformación, y seguir el proceso .
Ya dejo la religión( 😅 ).
Pero creo que podría ser inspiradora la idea de la Resurrección, yendo más allá de la idea religiosa y de sentido salvífico, a un camino de perfeccionamiento en el día a día, un Camino de morir a lo antiguo, de soltar al yo pequeño y buscar nuestra versión “resucitada” en vida, de buscar ese “yo soy el universo”de O sensei, o el, en apariencia mas sencillo, pero sin duda más inmenso, “ Yo soy” de Jesús el Nazareno.
Una versión más espiritualizada o consciente , conectada, luminosa, de perdón fácil y rápido(“el aikido es el arte marcial del perdón al enemigo” Nishio sensei), reflejo de la infinita inclusividad que significa el Uno, Dios, el Dharma, el Universo....
Sin duda creo que el aikido puede ser un camino conectado a este “Camino” ,desde un lenguaje y una metodología marcial(“El espíritu marcial es vuestro núcleo; empleadlo para volveros científicos del espíritu “ O sensei). Es un trabajar nuestro cuerpo-mente para que se convierta en esa mejor versión de nosotros mismos, trascendiendo lo que nos limita, lo que nos hace pequeños y rígidos, buscando aquello, en nuestro ser y hacer, que nos expande, y hace más libres y conscientes de la conexión de todo.
Hace semanas acabó el Ramadán, otro elemento religioso, que pone a los que lo practican, en el camino de purificar el ego, el cuerpo-mente del mundo. Purificarse, “limpiarse”, sería como una ablución interna, sanándose del mundo de la opulencia y la materia y así sentirse más conectados a Dios.
Los ejemplos en las religiones son muchos.
O sensei daba una gran importancia al misogi (Purificación). Hacía misogi en las cataratas al más puro estilo del shugendo, y su forma de alimentarse y vivir era frugal . De hecho consideraba al aikido como misogi, como una oración con el cuerpo.
Èl hacía escapadas al bosque durante semanas sin comida ni bebida a que los Kami(espíritus) del bosque le enseñarán los “secretos marciales.”
Sin duda ayunaría, meditaría, rezaría, haría sus abluciones en las cascadas y fortalecería sus movimientos y técnicas con el entrenamiento diario.De alguna forma “moría “ al antiguo Ueshiba para volver renacido.
Miyamoto Musashi , que también pasó sus períodos en los bosques, aconsejaba :”Golpear el todo a través del uno”
”haz del corazón de la verdad tu Camino[...]Así, harás del Vacío el Camino, y verás el Camino cómo Vacío “.
Yo os invito a mi forma de vivir el Do, entendiendo que todo, es la manifestación del Uno y que todas las tradiciones y el universo entero son ese Uno “derramándose” del No-ser al ser o del Ser al existir, que es nuestro mundo.
De manera que todo puede ser un camino de inspiración, todo puede convertirse en “El Camino”. Sólo hay que soltar el pequeño yo, lleno de prejuicios, miedos, y razones, y como un niño, dejarse enseñar y sorprender por todo, habitando la mente “no-se” (de la que hablaba Seung Sahn)para estar abierto al Camino, o ”Negarse a uno mismo” como decía el Galileo como requisito de seguimiento, o “hacer del Vacío el Camino”,como decía Musashi, o el “Conocerse a uno mismo es olvidarse de uno mismo” que decía Dogen, o lo que Endo sensei expresa: “Quiero conocer un mundo de relajación y libertad a través de mushin(no-mente)”.
Ya San Ignacio de Loyola hablaba de sentir a Dios en todas las cosas, o el budismo nos habla de la naturaleza esencial o búdica de todo en el universo.
El Advaita nos transmite la Consciencia como única realidad no-dual en el universo o en el Shinto la naturaleza está llena de espíritus o dioses (kami)que son la manifestación de lo divino....
En la misma línea O sensei nos encomiaba a tomar como maestros al propio río o a las montañas, ya me habéis oído citarlo en clase, cuando decía que:”el aikido es el camino del eco de la montaña”....
Para mí, y espero que poco a poco para vosotros como mis estudiantes y alumnos, el camino del Aiki es el universo entero. Sólo cambiando la mirada desde los ojos de la mente, a una mirada desde el corazón, podremos ver en todo a nosotros mismos, a nuestros maestros, y todo, incluso el sufrimiento, se podrá convertir en enseñanza e incluso en bendición.
Y es por esa forma de mirar, que en el aikido , podemos llegar a ver el conflicto como conexión y cómo una oportunidad de “invocar” la unidad,con el compañero y con todo, convirtiendo el encuentro Aiki en una oración lanzada al universo:”Las técnicas marciales son en cierto sentido, una forma de oración. Al nivel más elevado, la oración debe ser un arte marcial, invencible e irresistible”
O sensei.
Siento el texto tan largo, y agradezco a los que leísteis hasta aquí, gracias por acompañarme. Un abrazo a todos y que tengáis mañana un feliz día de Resurrección.
lunes, 18 de noviembre de 2024
Alguna de mis ideas sobre extender el ki
domingo, 17 de noviembre de 2024
El estado de luna
En mis explicaciones de los últimos años insisto en una idea que es la de “realizar la acción sobre nosotros mismos” no al otro(uke). Centrarnos en nuestras sensaciones corporales para desbloquear, liberar, dirigir las presiones o bloqueos que estamos sintiendo en los puntos de contacto físicos y “espaciales”(relación). Incluso en algunas ocasiones lo he comparado con la relación que tenemos ante un lesión y cómo vamos escuchando a “la maestra lesión “ para ir modificando y adaptando nuestros movimientos a movimientos más sostenibles.
Convertimos la experiencia con el “otro” en una experiencia “íntima “ “ en mí mismo” . Ya que ese “mí mismo”, o en palabras de Rupert Spira , ese “Yo soy”, incluye al “otro” , incluye todo.
Por eso en este proceso, nos desvinculamos de la necesidad de hacer, de hacerle cosas al “otro” y me centro en hacérmelas a mí, que en definitiva es una forma de centrarse en el“ser” más que en el “hacer”.
El punto de vista del encuentro marcial y de la propia vida va cambiando completamente.
La visión de la acción comenzará con la comprensión, con el discernimiento del “ser compartido”, y de ahí nos aproximaremos al conflicto, pudiendo asumir límites y decisiones más responsables y equilibradas, menos reactivas y más compasivas.
Utilizando la analogía de Rupert Spira, en el dibujo del paisaje nocturno, la luna es el espacio que deja ver el folio blanco, y es en el folio blanco donde todo el paisaje está “apareciendo”.Ese punto blanco(luna) es el “yo soy”, nuestro portal al “folio blanco” donde todo aparece.Hacer un ejercicio de vuelta a “casa” en cada práctica, habitar lo posible de forma consciente en “la luna” abrirá sin duda soluciones sutiles, profundas, del proceso que se está desarrollando.
Luis
martes, 5 de noviembre de 2024
Mente zen y esgrima
“Yagyu Tajima no kami Munenori (1571-1646), uno de los más grandes maestros en la historia del arte de la esgrima, instruyó a Tokugawa lyemitsu
(1604-1651), el tercer Shogun del régimen Tokugawa. Tajima no kami estudió zen con Takuan (1573-1645) e incorporó mucho de la enseñanza zen a su tratado sobre esgrima. Dice que la mente que es no-mente es el último estado en el arte de la espada. El estado de «no-mente» (mushin) es lo mismo que «la mente cotidiana» (hei-jo-shin), y cuando esto se alcanza todo va bien. Al comienzo, en el manejo de la espada, uno naturalmente se esfuerza en hacerlo lo mejor posible, como en el aprendizaje de cualquier otro arte. La técnica se debe dominar. Pero tan pronto como la mente se fija en algo, por ejemplo si el discípulo desea hacerlo bien, mostrar su destreza, asombrar a los otros, o si está demasiado ansioso por dominar su arte, puede estar seguro de que cometerá más errores de los realmente necesarios.
¿Por qué? Porque su autoconciencia o ego-conciencia está presente de forma demasiado visible en todo el campo de su atención, lo que dificulta el libre desarrollo de cualquier destreza que haya adquirido o pueda adquirir. Debe liberarse de su yo impositivo, de su conciencia-ego y aplicarse a la acción como si nada de particular estuviera ocurriendo en ese momento. Cuando las cosas se realizan en un estado de «no-mente» (mushin) o «no-pensamiento» (munen), lo que significa ausencia de todas las formas de yo o conciencia-ego, el que actúa está perfectamente libre de inhibiciones y siente que nada interfiere su línea de conducta. Si está disparando, simplemente saca su arco, coloca la flecha, tensa la cuerda, fija su mirada en la diana y, cuando considera que el ajuste está hecho, suelta la flecha. No tiene sensación de hacer nada especificamente bueno o malo, importante o trivial; es como si oyera un sonido, da la vuelta y encuentra un pájaro en el patio. Ésta es la «mente de cada día› (heijo-shin). Se exhorta al esgrimista a mantenerse en este estado mental incluso cuando está comprometido en un combate a vida o muerte. Olvida la gravedad de la situación. No piensa que está en una situación de vida o muerte. La suya es una «mente inmutable› (fudo-shin). El fudo-shin es como la luna reflejada en la corriente. Las aguas están en movimiento todo el tiempo, pero la luna conserva su serenidad. La mente se mueve en respuesta a las diez mil situaciones pero permanece siempre idéntica a sí misma. El arte culmina aquí. Toda la estructura del intelecto se ha aquietado y ningún artificio encuentra lugar para manifestarse.”
D.T.Suzuki
jueves, 15 de agosto de 2024
Mente de prioridad o mente sustitutiva=menos vida
Debemos trascender lo que llamo la mente de la prioridad,también la denomino la "mente sustitutiva".










